jueves, 1 de enero de 2009

El milagro de Grecchio

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La estampa del nacimiento de Jesús y los sucesos que lo rodean, como puede ser la adoración de los Magos o el anuncio a los pastores, son historias que están siempre presentes en los belenes. La base para la construcción de estas y otras escenas se encuentra en dos de los llamados Evangelios Sinópticos o Canónicos, los de Lucas y Mateo, pero también en los textos no reconocidos por la Iglesia, los denominados Evangelios Apócrifos, que son más pródigos en pinceladas y detalles que aportan una mayor simpatía y ternura al suceso.

Se considera a Francisco de Asís el creador y precursor del belén, por la representación que realizó en el año 1223 en la localidad italiana de Grecchio, a medio camino entre Asís y Roma. Su presencia en ese lugar cuenta con una curiosa leyenda. Francisco visitaba la aldea periódicamente para predicar, lo que supuso que, con el tiempo, sus habitantes le pidieran que permaneciera junto a ellos. Giovanni Velita, señor de Grecchio, decidió edificar una casa para Francisco y sus hermanos.

El Santo receló del ofrecimiento, temiendo que el contacto permanente con la población, les hiciera olvidar y perder sus prácticas eremíticas, pero al final cedió con la condición de que el convento fuera construido, al menos, a un tiro de piedra. El señor de Grecchio, que era ya anciano y se desplazaba con dificultad, eligió a un niño para que lanzara un tizón encendido lo más lejos posible y, para sorpresa de todos, el proyectil describió una inmensa parábola estrellándose contra un monte rocoso a más de dos kilómetros de distancia. En aquél pedregal se excavaron algunas grutas acondicionándolas para vivienda de todos los hermanos; de esta manera, Francisco y sus seguidores consiguieron permanecer suficientemente alejados de la población.

Y allí, en Grecchio, en el valle de Rieti, se produjo la primera representación viviente del nacimiento de Jesús el día de Navidad de 1223. A pesar de que el Papa Inocencio III había prohibido en 1207, solo dieciséis años antes, las teatralizaciones sagradas, Francisco consiguió de su sucesor, Honorio III, una dispensa para realizar dicha celebración.

Con varios días de antelación, hizo preparar en una de las cuevas cercana al monasterio un pesebre con heno, y dispuso que se trajera al lugar una mula y un buey. A medianoche, acudieron a la cueva para celebrar la misa todos los hermanos, además de los vecinos de Grecchio y los campesinos de las aldeas vecinas, que iluminaron el recinto y sus alrededores con antorchas.

Francisco celebró la misa sobre el pesebre, y en la lectura del Evangelio, en el momento que llegó al pasaje: “Gloria a Dios en las alturas, paz en la tierra a los hombres de buena voluntad”, una luz azul iluminó la cuna y todos pudieron ver a Francisco inclinarse y después incorporarse con un recién nacido en los brazos. El niño, sonriendo y agitando sus menudos pies, tendió sus brazos y acarició la barba y mejillas de Francisco, mientras este lo alzó gritando: “¡Hermanos, éste es el Salvador del mundo!

Si bien puede resultar excesivo asegurar que aquella noche de Grecchio fue el origen de las representaciones del nacimiento, sin embargo, está justificado considerar el suceso como el punto de partida de un fenómeno con una difusión posterior extraordinaria en todo el mundo. Los franciscanos, a ejemplo de su fundador, se convirtieron en los pioneros del "belén" en las iglesias y conventos que abrieron por toda Europa. Por ello, desde 1986, San Francisco es considerado el patrón universal del belenismo.

Jacinto Verdaguer contó así aquél maravilloso momento en Grecchio:

"Qué miran en la tierra, qué contemplan?
a Aquél, entorno al cual los astros giran,
gran Astro del amor,
del regazo santísimo escurrirse,
y de Francisco, en brazos, dormirse
acunado sobre su corazón"



Anunciación.
Panteón Real de San Isidoro de León
Navidad en Grecchio. Taller Basilio Santa Cruz
Navidad En Grecchio. Mensajes franciscanos.
La Navidad de S. Francisco en Grecchio. Giotto
Nacimiento. Antonio Delgado ("Añoño"
)

6 comentarios:

airam dijo...

Es bonita esta tradición,ojalá no cambie y siga pasando de generación en generación.
Son muchos los mensajes que el belén contiene, es una pequeña historia plástica.
Un saludo.
Buen 2009!!!

América dijo...

Preciosa entrada sobre primera representación viviente del nacimiento de Jesús el día de Navidad ,remover la historia y traernos el origen de esta costumbre ha sido otro acierto,magníficamente ilustrada,con un sabor a costumbre tan necesarios en estos tiempos,una luz azul ilumina nuevamente nuestros corazones.

SUSANA dijo...

Muy buen material y una gran selección de imágenes!

Ignoraba que Inocencio III hubiera prohibido en 1207 las teatralizaciones sagradas y fuera precisamente Francisco quien consiguiera con su sucesor la dispensa.

Muchas Gracias por la publicación!

Un abrazo!

Cani dijo...

Precioso y didactico blog, me recuerda al de Leolengundia, por su calidad. Llegue hasta aqui desde un comentario tuyo en "Pintura y poesia" y de verdad que me alegro.
Un saludo

Algaire dijo...

Reconozco que no tenía ni idea de todo lo que hoy nos cuentas, así que como siempre me voy de tu casa satisfecha por haber aprendido algo más.
Gracias

América dijo...

Me aparece en el seguimiento una nueva entrada tuya,pero no la veo!