jueves, 11 de febrero de 2010

Carnaval

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Santa 3Sería muy simple identificar el Carnaval con las fiestas Saturnalias romanas. Tal y como hoy lo conocemos, el Carvanal, guste o no, tiene su origen en la Edad Media y es un producto del cristianismo. Ello no impide que dentro de los diversos festejos quedaran incluidas algunas celebraciones con clara raigambre pagana.

La esencia de la fiesta era disfrutar de los placeres de la vida antes de la llegada del principal periodo de penitencia, la Cuaresma, que se impone en la religión cristiana a partir del s. IV. Las celebraciones conducirán, según la zona, a diferentes comportamientos folclóricos buscando realizar todo aquello que no será posible efectuar en la Cuaresma: diversión continua, canciones y representaciones burlescas, bufonadas, sexo y abundante comida y bebida.

elentierrodelasardinazw1Los antecedentes hispanos del Carnaval se pueden seguir desde el s. VII. Durante el periodo visigodo, San Isidoro de Sevilla criticó las actuaciones de los fieles en el periodo previo a la Cuaresma: “… adquieren monstruosas apariencias, disfrazándose a modo de fieras; otros toman aspecto mujeril, afeminando el suyo masculino. Hacen gritería y danzan y con torpe perversidad se unen los de uno y otro sexo formando cuadrillas y esa turba de enflaquecidos espíritus se excita con el vino.”

La invasión árabe debió hacer un gran paréntesis en las celebraciones, pero el arraigo debía ser tan fuerte en la sociedad, que nuevamente aparecen en el s. XIII bajo la denominación de carnestolendas, vocablo referido a que después de las celebraciones habría que cumplir con el precepto cuaresmal de no comer carne. Un siglo más tarde se conocerá como carnal, y será en el siglo XVI cuando la definición de las fiestas previas a la Cuaresma se italianizará bajo el apelativo de Carnaval.

El antropólogo Julio Caro Baroja incide en un término muy español para estas festividades: “Antruejo”. Este nombre castellano, varía en el noroeste español: Portugal, Galicia, Asturias y León. La forma “Entroido”, que aparece por primera vez en un texto leonés de 1229, es muy popular actualmente en Galicia y León. Pero también aparecen “Antroido” en Asturias y “Antruydo” en Santander. Estos nombres, dice el antropólogo, proceden sin duda de la palabra latina, “Introito”, entrada, introducción, comienzo, …

Carlos I llegó a prohibir, bajo diferentes penas, la costumbre cada vez más extendida de disfrazarse en las celebraciones ocultando el rostro mediante máscaras: “… porque de traer máscaras resultan tan grandes males y se disimulan con ellas y encubren, mandamos que no haya enmascarados en el Reyno”. Con el paso del tiempo se relaja la prohibición, muestra de ello, es la crónica que durante un viaje de Felipe II a Zaragoza, a finales del XVI, en la que se relata la utilización de la máscara durante las Carnestolendas: “Es costumbre en España las máscaras por las calles diciendo coplas y cosas para reír, echando huevos llenos de agua de colores donde ven doncellas en las ventanas, ésta es la mayor inclinación de los de esta tierra, que son muy deseosos de luxuria, echar manojos de harina, nieve si cae, o naranjas”.

lamscaraylosdoctoresbb7 Los jesuitas españoles persiguieron los excesos carnales que se producían en estas fiestas, presentando como alternativa el piadoso “ejercicio de las cuarenta horas”, que consistía en acudir a los templos para escuchar sermones y música sacra durante el tiempo que duraba el Carnaval.

La última proscripción importante en España hacia el Carnaval, culminó con la prohibición que hizo de las celebraciones el Gobierno del General Franco. No obstante, en el medio rural no llegó a ser tan efectiva, manteniéndose en vigor antiguas costumbres que a veces cambiaban de nombre para "camuflar" la celebración, pero manteniendo su esencia.

Como vemos, estas celebraciones han pasado por momentos de declive y prohibición, pero siempre han resurgido con más fuerza. En general, durante siglos se ha producido una pugna entre el pueblo, liberado de las normas sociales por la fiesta, y las autoridades del momento que no deseaban perder el control de la calle.

mscarasconburrowo9 Actualmente, son innumerables las celebraciones por toda la Península, en las predominan los desfiles de disfraces, máscaras, danza y música, imitando los desfiles brasileños de baile y lentejuelas. Sin embargo, persisten innumerables ritos antiguos por toda la geografía española que sobresalen por su variedad, originalidad, su pequeña localización, y enigmáticos trajes, utensilios y máscaras: zancarrones, cascamorras, zipoteros, carantoñas, etc., y los espectaculares guirrios de Llamas de la Ribera (León).

Por último, relatar una curiosa y vieja tradición medieval en las celebraciones carnavalescas, hoy por supuesto perdida, pero que enlaza con la actual costumbre de introducir un premio, un regalo, en nuestro típico Roscón de Reyes, en el que hace años, como muchos recordamos, era habitual ocultar una haba en su interior.

¿Porqué una haba? El hombre medieval creía que el aire era portador de vida, por lo que una simple ventosidad podía tener concepciones genéticas (en algunas sátiras se afirmaba que los campesinos nacían de un pedo de asno ¡!). Por eso, los seguidores del Carnaval pretendían que durante su celebración se comiera hasta reventar, y estaban “obligados” a comer los alimentos más flatulentos: guisantes, judías y habas, con el fin de que las ventosidades de esos días se “apoderaran” del mundo mediante las “almas-pedo”.

mscaras1938ud1 Según creencias filosóficas griegas (Pitágoras) el “alma-haba” que se come, se trasforma en un embrión a los 40 días. De ahí la tradición de esconder una haba dentro del dulce el día 6 de enero, festividad de los Reyes Magos. El que come la porción de roscón que la contiene se convertirá en rey, y a los 40 días (justo durante el periodo de Carnaval), se trasformará en el rey de los “truenos de Carnaval”.


Obras de José Gutiérrez Solana:

- Carnaval en la aldea.

- El entierro de la sardina.

- Las máscaras y los doctores.

- Máscaras con burro.
- Baile de máscaras.

9 comentarios:

Silvia dijo...

Feliz Carnaval!! :)

fonsado dijo...

También para ti Silvia. Un abrazo.

Sabor Añejo dijo...

Numerosas son las prohibiciones que ha sufrido el carnaval a lo largo de su historia, la última, la de la posguerra civil española.

Interesante entrada llena de datos enriquecedores.

Un abrazo

Carlitosbraun dijo...

¿Truenos de Carnaval? Ya me imagino los sonidos de esos truenos.
Los entresijos de las costumbres son a veces extraordinarios.
Que esté relacionado el Roscón, la festividad de los Reyes y el haba como sorpresa, con las celebraciones de Carnaval pasando primero por teorías filosóficas de Pitágoras, parece increible.

maria dijo...

Me acuerdo mucho de Alba. Un abrazo, Paco. Mani.

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