domingo, 7 de octubre de 2012

Mural-mosaico de los “Reyes de León”


Murales in situ

EL EDIFICIO

En el año 1966 se inauguró en León, en el Paseo de la Facultad de Veterinaria, el edificio del Instituto Nacional de Previsión (INP), organismo creado en 1908, que fue la primera institución estatal que gestionó una incipiente seguridad social y asistencia sanitaria.


El INP era la entidad antecedente de lo que hoy es la TGSS (Tesorería General de la Seguridad Social) y el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social), entre otros organismos. El nuevo y moderno edificio iba a cobijar las instalaciones y trabajadores que desde hacía varias décadas se ubicaban en la calle Dámaso Merino, en el inmueble contiguo a la “casa gótica” propiedad del Obispado (OSCUS - Obra Social y Cultural Sopena), donde estuvo hace un tiempo el Museo de León y actualmente parte de las dependencias del Procurador del Común.

INP OSCUS 2

El edifico de la Avda. de la Facultad fue una obra arquitectónica revolucionaria en la ciudad. Un moderno y vanguardista diseño típico del desarrollismo franquista de la época, con un fachada plana de siete plantas que, debido a una enorme terraza a media altura, creaba un gran bloque con formas cúbicas, rompiendo así la uniformidad de una fachada realizada con grandes placas grises y colmada de enormes ventanas.

Fue diseñado por el prestigioso arquitecto del momento Fernando Cavestany, autor, entre otros, del conjunto de la Universidad Laboral de Córdoba, el conocido Ambulatorio de Avilés, con sus espléndidos murales, o el recientemente premiado por su restauración: Centro de Salud Cayetano Roldán de San Fernando en Cádiz (declarado BIC en 2001).

Fernando Cavestany, también pintor y escultor, dotaba a sus edificios de significativas tallas y murales cerámicos. El edificio del INP de León no iba a ser menos, y en el diseño inicial se proyectó un gran mural para la parte derecha de su fachada, una pequeña parte del frontal del inmueble exento de ventanas. Sin embargo, Cavestany encargó la obra a otro artista del momento: Amadeo Gabino, que firma la obra leonesa como GAVINO.


LA DECISIÓN

Hace cuatro o cinco años, inexplicablemente, se toma la decisión por parte de la administración, concretamente por la Dirección Provincial del INSS, con la "conformidad", posiblemente irremediable,  del Ministerio de Trabajo y la Tesorería General de la Seguridad Social, de derruir el emblemático edificio y construir otro nuevo. Y todo ello a pesar de la opinión popular, incluida la manifestada en prensa por del Colegio de Arquitectos de León, que, al parecer, llegó a impugnar ¿? la decisión sin ningún éxito, declarando finalmente que el destino del edificio del antiguo INP, dependía únicamente de la propiedad: la Tesorería General de la Seguridad Social.

Y es que la megalomanía e intereses no tienen límite. La gestión de las instituciones se deja a un lado y siempre aparecen los que se consideran iluminados para rivalizar con ingenieros y arquitectos, "apropiándose" sin ningún derecho del patrimonio de todos. El resultado, en este caso, desolador: la decisión de demoler el representativo inmueble del antiguo INP.


Parece que la Tesorería General de la Seguridad Social hizo intentos para realizar una importante reforma sin llegar al derribo, pero pudo más la sinrazón. El argumento o excusa para la destrucción del inmueble propio de autócratas: “La estructura del edifico impide una adecuada reforma interior”. Hay que ser simples. Como si los edificios de hace cincuenta, trescientos o mil años, catedrales, conventos, puentes, etc, tuvieran una estructura óptima para su rehabilitación: normalmente se van todos a la escombrera ... Ejemplos de rehabilitaciones recientes en la ciudad, las que se quiera: Palacio de Don Gutierre, Conde Luna, Banco de España, Pallarés, etc, etc. 

Ahora, en vez de disfrutar de un inmueble rehabilitado, suficiente, idóneo y representativo de la arquitectura de una época, nos encontramos con solar de 1.500 m2 que tardará en ser ocupado debido a la actual situación económica, si es que algún día llega a construirse. Y como obsequio y postre de la nefasta gestión, una contratación sombría y unos pagos en alquileres millonarios sine die, para ubicar sede y funcionarios que ha sido portada varias veces en la prensa local (http://www.diariodeleon.es/noticias/leon/el-inss-pagara-tres-millones-de-euros-de-alquiler-hasta-tener-una-nueva-sede_608550.html). Así actúan y se mueven algunos de nuestros gestores, demostrando de esta manera su valía y trayectoria. Pueden estar orgullosos de contemplar el resultado de sus decisiones: el derribo de un edifico emblemático, un enorme solar en el centro de la ciudad y unos alquileres desorbitados y completamente innecesarios que estamos pagando ... todos.

Esta locura de la desaparición del inmueble de la Avda. de la Facultad, no hay duda que formará parte de la relación de las bárbaras demoliciones arquitectónicas que ha sufrido esta ciudad. Algún día se comparará con la desaparición de otros importantes edificios en la ciudad, como el Instituto General y Técnico en la calle Ramón y Cajal, la Fábrica Viuda de Casimiro Díez, en Lope de Vega, el chalet de Alfageme, en la calle Ordoño II, etc., etc. (ver: “León perdido”, de Juan Carlos Ponga Mayo). 

Pensábamos, equivocadamente, que no volvería a ocurrir. Que actualmente existía otra mentalidad fuera de la “barbarie” especuladora que protagonizó el siglo XX, llevándose por delante algunas auténticas joyas arquitectónicas de la ciudad. Pero vemos que no, que ante la sinrazón, no valen recomendaciones ni legislación patrimonial ni el sentir popular o profesional. Mientras, los organismos competentes y garantes del patrimonio miran para otro lado (todos políticos, claro).

Como hemos señalado, nos encontramos ahora sin edificio y con un magnífico solar de 1.500 m2 en el centro de León, además de tener que costear unos sangrantes alquileres innecesarios que, por supuesto, pagaremos todos. Pero, como siempre, no existen ningún tipo de responsabilidad en la gestión. Todo y todos se desvanecen en el anonimato (está de moda jubilarse y desaparecer) y aquí no ha pasado nada. Contribuiremos a que esto no sea del todo así.

LA REDENCIÓN

Entre toda esta calamidad, una única nota positiva. El anuncio de la demolición motivó la movilización ciudadana para, por lo menos, salvar de la ruina el mural-mosaico de la fachada. Iniciativas particulares, varias asociaciones, blogs leoneses como “Corazón de León”, pero sobre todo los propios funcionarios de la Seguridad Social, entre los que todavía se encuentran muchos pertenecientes al INP, consiguieron paralizar la destrucción del mosaico del exterior y otra obra más reducida que había en el interior del edificio del artista gallego Manuel S. Pumariega. La presión ciudadana sobre la Tesorería General de la Seguridad Social hizo que ésta se viera abocada a conseguir precipitadamente los permisos y recursos para salvar las obras, aunque la Dirección Provincial de la Tesorería General de la Seguridad Social de León, sostiene que siempre fue consciente de la importancia de las obras y de que, de una u otra manera, trataría de rescatarlas antes de que formaran parte de una escombrera.  

EL ARTISTA

Ohne_Titel-(B56934E2-8833-1004-A22F-871068991234)El mural de Los Reyes de León, como hemos dicho, es obra de Amadeo Gabino Úbeda, nacido en Valencia en 1922 y fallecido en Madrid en 2004. Según su biografía, realizó sus estudios en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos, a la vez que trabajó en el taller de su padre, el escultor Alfonso Gabino. Para conpletar su formación y conocer las últimas tendencias artísticas, entre los años 40 y 50 viajó por diferentes países de Europa y América. Amplió estudios en la Accademia delle Belle Arti de Roma, la Escuela de Bellas Artes y del Louvre de Paris y en la Staatliche Hochschule für Bildende Künste de Hamburgo, donde residió unos años, y más adelante, al obtener una beca de la Fundación Ford, amplió sus Bailarinaestudios en Estados Unidos.

Se relacionó en sus viajes con artistas contemporáneos de la talla de Max Ernst, Calder, Lucio Fontana o Lipchitz. Pero especialmente, recibe la influencia en sus inicios de los escultores neohumanistas italianos: Marino Marini, Giacomo Manzú y Carlo Carrá. Sus primeras obras son figurativas, sobre todo desnudos femeninos en bronce, pero a partir de los años 60 se plantea la aplicación de la abstracción en su escultura, inspirándose en los avances de la tecnología espacial y la ingeniería aeronáutica, siendo los materiales empleados en sus obras el hierro, el acero, e incluso otros más ligeros como el aluminio y el latón.

Pero Amadeo Gabino fue un artista polifacético. Trabaja el dibujo, resultado ser un extraordinario creador de collages y grabador, pero también autor de esculturas de carácter monumental, concebidas para espacios abiertos.

Mural Valencia
La obra de Amadeo es ampliamente reconocida. Podemos admirarla por todo el mundo. Sobresalen los trabajos figurativos correspondientes a una primera época: Bailarina, premio Exposición Nacional de Bellas Artes. Pero su carácter polifacético, le hace evolucionar hacia el metal como el reconocido mural abstracto de la fachada principal del Galileo Galilei 1997 Parque de San LorenzoColegio de Arquitectos de Valencia o grandes estructuras metálicas como el Homenaje a Galileo Galilei en el Parque de San Lorenzo de Gijón. Sus obras se reparten por medio mundo: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, Museo de Bellas Artes de Bilbao, Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, también encontramos trabajos en Ginebra, Hamburgo, Nueva York, etc.

EL MURAL-MOSAICO

Entre la heterogénea obra de Amadeo Gabino, figura el mural de los “Reyes de León”. Este trabajo de grandes proporciones, aproximadamente 4,5 x 6, se proyecta en principio para ser visto a media altura sobre una gran fachada de placas grises, donde queda incrustado en un marco preparado. Resulta un curioso y original mosaico-mural, que tiene la virtud de estar realizado por el artista in situ unos años después de la inauguración del edificio, entre 1971-1972. Emplea pequeñas teselas en material propio de la tierra: una cuarcita prácticamente blanca y pizarra negra.

Un mosaico realizado con estos dos únicos colores, blanco y negro, que Gabino divide en dos cuadros verticales. A la izquierda el artista juega con formas góticas que, seguramente, evocan nuestra catedral: rosetón y varios arcos ojivales. En el marco derecho cinco figuras esquemáticas, estilizadas y coronadas, que hacen referencia a otros tantos reyes leoneses. Dos específicos que se presentan de cuerpo entero: Alfonso III y Ordoño II; y otros tres plasmados de medio cuerpo y con nombres genéricos: Sancho, Bermudo y García.

No hay duda de que el autor trata de concebir un homenaje a los "Reyes de León", sin embargo, no se informa adecuadamente. Uno de los reyes al que hace referencia expresa, Alfonso III, no es rey de León sino el último de los monarcas del reino Astur. La referencia a García, el único de su nombre, es el primer monarca del reino. El resto de soberanos representados, Ordoño II, Sancho y Bermudo, son reyes leoneses pero existen varios con ese mismo nombre, salvo el caso de Sancho. No obstante, quedan fuera del mosaico los Ramiro, Fernando, Fruela y nuestra soberana Urraca.

Pero el mural es un claro homenaje a la historia leonesa: a sus legendarios monarcas, a la arquitectura gótica de su catedral, a su significativo pasado romano, mediante la construcción de un mosaico a base de pequeñas teselas, tan habitual en el arte romano, y, por último, al empleo de materiales tan característicos de esta provincia: cuarcita y pizarra.


Aunque no se estima su valía artística y simplemente se considera una obra de alto valor emblemático y sentimental para los trabajadores y transeúntes, según apuntan recientes declaraciones, no asumimos esta gratuita opinión. La obra de Amadeo Gabino, además de ser una extraordinaria muestra por su tamaño y originalidad, muy escasa en la Península, cuenta con la singularidad y originalidad que ofrecen sus dos colores y el importante trabajo del autor ante la dificultad que ofrece la elaboración en el propio lugar, pero sobre todo encierra y destaca por una fuerte e importante simbología leonesa. Por todo ello, considero que nos encontramos ante una obra poco común.

SU UBICACIÓN ACTUAL

Después de su indulto precipitado y de una extracción muy dificultosa de la fachada, el pasado mes de septiembre comenzó el montaje en su nueva ubicación por una empresa de restauración palentina. El lugar, la sede actual de la Tesorería General de la Seguridad Social, en la calle 5 de Octubre. Parece que el destino estaba en complicidad con el mural. Entre la planta baja y primer sótano del referido inmueble, existe un paramento de aproximadamente 50 m2, nada común, que parece que estaba dispuesto para recibir la obra. La nueva ubicación permite contemplar la obra desde una pequeña balconada, además de contar con una escalera que también admite observar desde distintas altura el original mosaico. Recuperado el tono original y en un trabajo de restauración excelente, la obra se muestra realmente atractiva.





A pesar de que nunca debió dejar su espacio original, es un lugar digno que, seguramente y ante las peripecias pasadas, no desagradaría del todo a Amadeo Gabino. Es lo que queda del enorme y antiguo edificio del Instituto Nacional de Previsión, que permitirá recordarlo y no olvidar nunca la locura de su demolición.



- Mural a los "Reyes de León", en su emplazamiento original.
- Edificio INP en los años 70.
- Años 40: Homenaje a Álvaro López Nuñez en el antiguo INP (C/ Dámaso Merino).
- Boceto del arquitecto Fernando Cabestany (foto: Diario de León).
- Medalla INP.
- Antes de la edificación.
- Panorama Glorieta de Guzmán el Bueno y Avda. de la Facultad, antes de la construcción.
- Idem. Antes de la demolición.
- Aspecto tras el derribo.
- Amadeo Gabino.
- Bailarina, de Amadeo Gabino.
- Mural metálico en la fachada del Colegio de Arquitectos de Valencia. A. Gabino.
- Parque de San Lorenzo de Gijón, Homenaje a Galileo Galilei de A. Gabino
- Fragmento mural de "Los Reyes de León" de A. Gabino, en actual ubicación.
- Idem.
- Idem.
- Firma del autor en el mural.
- Proceso de recuperación e instalación.
- El mural en su actual emplazamiento: TGSS de León, calle 5 de Octubre.



11 comentarios:

Mara dijo...

¿Y pensar que pasé tantas veces por delante sin detenerme a observarlo? Espero hacerlo en su nueva ubicación. ¡Qué curioso lo de Alfonso III! Si conociéramos la Historia, tendríamos un Ecce Homo, que merecería mucho más las visitas al mural con error incluído que las que tiene el mal restaurado. Sólo hay unos pocos reyes, pero me gustaría que entre ellos apareciera Doña Urraca. Gracias y saludos.

fonsado dijo...

Mara: Parece que lo que interesa es el Ecce Homo. Solo había que haber tirado un bote de pintura roja a la fachada, en pleno mosaico, y lo conocería toda la ciudad.
Gracias y saludos.

Anónimo dijo...

Pasas mil veces por un lugar de tu ciudad y no te enteras de lo que hay.
Sobre lo que cuentas del edificio, si es sí, me parece una aberración lo que se ha echo.

Leodegundia dijo...

Por la mala cabeza de muchos políticos en todas partes se derribaron edificios dignos de ser conservados, pero al menos en este caso se salvó el mural que parece que ahora esté a buen recaudo.

Carlitos Braun dijo...

No recuerdo el mosaico para nada. Sobre el derribo del edificio resulta inexplicable, ¿los protagonistas pueden aclarar la gestión que cuentas? Si no es así, su destino tenía que ser directamente una habitación con rejas.

Anónimo dijo...

Leyendo la primera parte me he reido un buen rato...

pero quedas advertido... así no vas a llegar muy lejos, fonsado.

fonsado dijo...

Anónimo: Muchos han confesado lo mismo. Gracias por el comentario.

Leo: Es sí, por lo menos quedó como testigo de los sucesos.

fonsado dijo...

Carlitos Braun: Parece que pasaba totalmente desapercibido. Ahora merece la pena verlo. Saludos.

Anónimo; Yo no he podido reírme en ningún momento, ni siquiera sonreír al leer su segunda frase.

América dijo...

Estas obras lo que necesitan es difusión, habría de suponerse que cualquier trabajo de Amadeo Gabino no necesitaría mayor presentación, la historia que nos presenta nos plantean preguntas sin respuestas, y muy bien acotas sobre haber tirado un bote de pintura roja a la fachada, para llamar la atención. Esta a salvo y ya eso es bastante dadas las circunstancias. Muy acucioso el articulo Fonsado, sin perder detalle y con toso los acentos.
Cordiales saludos.

fonsado dijo...

América: Gracias América, es estupendo volver a "escucharte".
De acuerdo contigo de que es una entrada con demasiados acentos.
Un fuerte abrazo.

fonsado dijo...

A la vista de la entrada, y ante el "revuelo" interno formado, la Tesorería Provincial de la S.S. ha precisado algunos puntos sobre asunto (que agradecemos para conocimiento general),que hemos creído conveniente modificar en el texto, y que permiten entender mejor la realidad de la historia que deseo que no quede así.
Hay esperanzadoras gestiones en la ciudad llenas de interrogantes que están saliendo tímidamente a la luz: Paradores, Feve, alquileres Museo de León, tranvía, etc.
Es necesario que la sociedad conozca la verdad, a pesar de veladas "amenazas" intimidatorias, que no hacen más que corroborar por donde nos movemos.
Así todo, la entrada es pública. Si existe algún error, mala interpretación, o deseos de dar otra nueva opinión, como ya se ha hecho, aquí estamos para hacer las correcciones precisas.