viernes, 11 de julio de 2008

Paulino Sahelices, in memoriam

Conocí a Paulino Sahelices a mediados de los años 90, después de su vuelta de Hispanoamérica. Por aquellos años, el Monasterio de Santa María de Sandoval se encontraba en un estado de total abandono: los muros del claustro a punto de desmoronarse, las zarzas y hiedras cubriendo paredes, patios y tejado, el coro desvencijado y pudriéndose junto con siete retablos, despiezados y amontonados en el interior de la antigua sacristía, ... Todo indicaba que, salvo la iglesia que mantenía el culto, el resto de la fábrica iba a seguir los pasos del Monasterio de Eslonza.

Con el fin de evitar su ruina, se iniciaron una serie de actividades para denunciar y concienciar a los garantes del patrimonio, y conseguir así, en una primera fase, que se comenzaran las obras para consolidar el edificio existente.

Durante aquella dura campaña de denuncia y defensa del Monasterio, agrupé una serie de artículos para la publicación de un libro, “El Monasterio de Sandoval: 150 años de abandono”. Para ese trabajo, fue clave una obra existente en aquel momento editada en 1989 que, a pesar de su sencilla confección, era un trabajo extraordinario e insuperable sobre Santa María: “Villaverde de Sandoval, Monasterio y Pueblo”. Su autor era natural del pueblo de Villaverde de Sandoval, el padre agustino Paulino Sahelices González.

Durante varias décadas, el padre Paulino ejerció su ministerio en tierras americanas sin abandonar su labor investigadora y de divulgación publicando trabajos en revistas especializadas, realizando asimismo comentarios a los textos de San Agustín y escribiendo obras sobre la historia en América de la Orden de San Agustín, a la que pertenecía: “Los Agustinos en Puerto Rico”, “Los Agustinos en las Antillas”, etc.

En las conversaciones que mantuvimos, el padre Paulino se entusiasmaba hablando del pasado de su pueblo y de la historia del Monasterio, mientras lamentaba constantemente el estado calamitoso del cenobio y la inexplicable dejadez de las administraciones competentes.

Su obra y su persona sirvieron de inestimable ayuda para conseguir divulgar la situación de ruina del Monasterio, y lograr que la Junta de Castilla y León se implicase en sucesivas campañas de consolidación y restauración en Santa María de Sandoval, que han impedido y paralizado su constante deterioro.

En el año 2006 publicó una segunda edición, aumentada y revisada, de “Villaverde de Sandoval, Monasterio y Pueblo”, que, según declaró, supuso un esfuerzo notable con el fin de ceñirse escrupulosamente a la historia de Villaverde de Sandoval. Sin duda, esta obra es y será referencia para los investigadores y, por supuesto, para todos los interesados en conocer la trayectoria del Monasterio de Santa María de Sandoval, que, como él decía, está escrita con rigor pero también con el corazón.

Desde aquí nuestro recuerdo y agradecimiento.

2 comentarios:

  1. Muchos de los importantes edificios históricos que hoy se conservan y de los que podemos disfrutar se los debemos a personas como Paulino Sahelices que no se resignan a que se pierdan por dejadez de las autoridades competentes.
    Acabo de buscar en la página de mi librería habitual el libro que mencionas, pero no aparece ni por título ni por autor, es una pena porque seguro que es un libro interesante.
    Un saludo

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  2. Está en la biblioteca pública y en la de la Diputación.

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