domingo, 1 de mayo de 2011

Boda real y fístula anal


beso5-a

Estos días no ha dejado de sonar el "Dios salve a la Reina" ("God save the Queen"), himno nacional del Reino Unido y sus colonias, así como himno de la familia real británica y de las naciones que reconocen al monarca británico como jefe de estado, y aGeorg_Friedrich_Handell que se le conoce también como "himno anal".

Los antecedentes de esta pieza musical son muy interesantes y curiosos. Parece que fue Händel, músico alemán nacionalizado inglés, quién adaptó una anterior composición francesa de Jean-Baptiste Lully ("Grand Dieu sauve le Roi") y la "vendió" a la monarquía hannoveriana como himno real. Recordar que la casa alemana de Hannover (casa nobiliaria establecida en Suabia), es la dinastía reinante en Gran Bretaña desde 1714.

Los orígenes franceses no son discutibles. En el museo de Versailles existe un reloj que se remonta a mediados del siglo XVIII, cuyo carillón ejecuta una melodía prácticamente idéntica a la del "God save the King". Del mismo modo, en un documento fecJean Baptiste de Lullyhado en 1719 conservado en el Ayuntamiento de Saint Cyr sur Mer, en el sur de Francia, se menciona que la pieza musical en cuestión es un motete antiguo del reinado de Luis XIV (1638-1715), compuesta por Jean-Baptiste Lully, quien la habría escrito para celebrar el restablecimiento del monarca francés, titulándola: "Grand Dieu sauve le Roi". La melodía llegó a ser el himno de la monarquía francesa hasta la Revolución.

Jean-Baptiste Lully (1632-1687) músico de origen italiano, revolucionó la música en Francia y se le considera el compositor que introdujo la ópera en el país galo. Se hizo prácticamente con el monopolio de las artes musicales en Francia y explotó la grandeza y la teatralidad de la corte de Luis XIV. En colaboración con el escritor francés Molière compuso una serie de ballets cómicos como Les fâcheux (1661), Matrimonio a la fuerza (1665) y El burgués gentilhombre (1670).

Jean-Léon_Gérôme_-_Louis_XIV_and_Moliere

¿Cuál fue la enfermedad de Luis XIV que dio lugar a la célebre melodía? Parece ser que sobre el año 1685 el rey no podía seguir sus actividades diarias. Según cuentan, estaba molesto y dolorido por "un tumor que le había salido en el trasero". Le dolía permanentemente y sufría al sentarse y al andar. El sufrimiento era tan insoportable, que se considera que hubo un antes y después en su vida y reinado, lo que supone que la fístula de Luis XIV pudo, de alguna manera, condicionar la historia de Europa.

Toda la corte estaba pendiente del estado diario del "real culo". Se le modificó la alimentación, se aplicaron todo tipo de tratamientos, ungüentos y cataplasmas, se recomendaron aguas y baños, ... hasta que no hubo más remedio que pensar en una peligrosa solución en aquellos momentos: la cirugía.

Luis_XIV

El cirujano real, Charles Félix de Tassy, no había operado en su vida una fístula, pero encontró la forma de adquirir experiencia rápidamente. Solicitó que viajaran a París todos los enfermos que padecieran el mismo mal. De esta manera, comenzó a operar fístulas e ideó, con la práctica adquirida, un bisturí especial de plata que se denominó desde entonces bisturí real.

El día 8 de noviembre de 1686, a las ocho de la mañana, el rey fue despertado. Preguntó si estaba todo listo y se arrodilló a rezar a los pies de su cama. Volvió al Lecho y le dijo a el cirujano que no ahorrara cortes y le tratara como al último súbdito del reino. El monarca se colocó al borde de la cama con un almohadón debajo del vientre y Charles de Tassy inició la intervención. Procedió a separar mediante una incisión radical todos los tejidos situados entre la fístula, creando de esta forma una amplia y fresca superficie de herida que, posteriormente, cicatrizaría sin problemas.

Un gran cirujano fue Charles Francois Felix La intervención del cirujano Tassy fue un éxito. El rey pudo reanudar con relativa normalidad su actividad y aquella misma tarde, después de comer, asistió a un consejo. Sin embargo, la convalecencia fue larga y se alargó hasta finales del mes de diciembre de aquel año, en el que oficialmente se anunció la curación total.

Tras el feliz desenlace y como era costumbre, se oficiaron y cantaron cientos de Te Deum en las iglesias de toda Francia para agradecer al Creador la curación del más alto de los mortales: el Rey Sol. Jean-Baptiste Lylly organizó el suyo en la iglesia de los Padres Bernardos de la calle San Honorato de París. Eligió el Te Deum preferido del monarca, composición que había realizado años atrás para el bautizo de su propio hijo, que había sido apadrinado por el propio rey. En aquella composición incluyó el famoso motete titulado: "Grand Dieu sauve le roi".



Desde aquel momento, el fragmento musical ha recorrido Europa y el mundo: Francia, Inglaterra, Rusia, Noruega, Canada, Lichestein, etc. La fístula anal de Luis XIV está presente, mediante su melodía, en múltiples actos y celebraciones y, como no podía ser menos, ha sido también protagonista este fin de semana en la magna celebración de la boda real británica.


BODA_REAL_KATE


- Boda Real. Balcón palacio de Buckingham.
- Georg Friedrich Händel. Gemälde von Thomas Hudson.
- Jean-Baptiste Lully. Pierre Mingnar.
- Luis XIV y Moliere. Jean Léon Géerôme.
- Luis XIV. Hyacinthe Rigaud.
- Retrato de Charles F. de Tassy. Cirujano real.
- YouTube: ZekiSWE - "God Save - 1686 - 1745 - 1795 - 1830".
- Insólito. Balcón palacio de Buckingham.

SELLO PARA FIRMA ARTÍCULO

sábado, 23 de abril de 2011

Cristo de los Balderas

crucificados

En el siglo IX, Ramiro I restauró un antiguo templo a extramuros de la ciudad bajo la advocación de San Marcelo, centurión romano que en el año 298 dC. y durante la celebración del aniversario del Emperador Maximiano, se negó a realizar sacrificios a los dioses e hizo pública su fe cristiana, proclamando que solo adoraría al verdadero Dios. La iglesia se eleva en el mismo lugar en el que, según la tradición, Marcelo realizó su declaración o “confessio”. A pesar de la destrucción de finales del siglo X por parte de Almanzor y los múltiples avatares del templo a lo largo de los siglos, aún hoy la podemos contemplar en su emplazamiento originario, en el centro de León.

"Condenado y crucificado" -La Pasión según San Juan-. J. S. Bach.

La iglesia de San Marcelo sigue siendo un referente en la ciudad, pero no sobresale por su calidad constructiva ni estética ni tampoco por sus tesoros artísticos, pero posee una historia que, como hemos visto, alcanza desde finales del Imperio Romano a la actualidad. No obstante, cuenta una obra excepcional y muy apreciada por los fieles leoneses: el Cristo de la Agonía, más conocido por el Cristo de los Balderas.

SAM_1102 1

A comienzos del siglo XVII, la familia Balderas, Antonio de Balderas y su esposa María Flórez, encargaron y costearon para instalar en la pequeña capilla situada en el lado de la Epístola, un Crucificado. El artista elegido fue el conocido Gregorio Fernández y las condiciones para el trabajo escuetas: “Una obra bien acabada, con mucho arte, con dientes de marfil y uñas postizas en los pies”.

El escultor gallego realizó una obra extraordinaria. Posiblemente sea el mejor crucificado de este artista y el que cuenta coSAM_1103 2n un mejor acabado: majestuoso, con una apariencia sobria y serena, un tratamiento anatómico refinado y contenido en el gesto; sosegada expresión en el rostro, con la vista caída, la frente limpia de arrugas y la boca con un realismo asombroso. El Cristo de la Agonía o de los Balderas, posee una serenidad y belleza plástica admirable, entre las imágenes que ofrecen los crucificados.

Hace unos años, la cadena BBC logró irritar a los cristianos ingleses más tradicionalistas, al alterar la representación clásica de la crucifixión de Cristo en una serie televisiva. En esta serie (“La Pasión”), se ofrecía la imagen de Jesucristo crucificado con los brazos en alto y clavados en la cruz por el antebrazo (no las manos o las muñecas). Las piernas muy flexionadas, con los pies clavados individualmente en una ménsula, que se sitúa mucho más alta de lo que es acostumbrado en las representaciones.

Ante las acusaciones de medios próximos a la ortodoxia cristiana de “reinventar” la narración bíblica tratando de engañar a los creyentes, los responsables de la serie alegaron que se tomó como referencia el descubrimiento en 1968 de los restos de un joven crucificado en las cercanías de Jerusalén. Es el único halnformacrux 4lazgo arqueológico de este tipo, y presenta la misma posición de crucifixión que se reproduce en la serie, fundamentado además, que los romanos crucificaban a los condenados de distintas formas y esta manera era una de las más extendidas y eficaces.

Según esto, y en contra de las múltiples representaciones pictóricas a través e los siglos, la cruz no sería muy alta, los pies del reo se encontrarían a tan solo a medio metro del suelo, principalmente debido a que la cruz se colocaba en su posición vertical con el condenado ya inmovilizado sobre ella. Los verdugos que se encargaban de levantar la cruz lo harían por medio de cuerdas, con su propia fuerza, resultando muy complicado elevar una cruz de gran altura.

La crucifixión es una práctica de tortura y ejecución muy antigua. Fue utilizada por numerosas civilizaciones: asirios, fenicios, persas, griegos, macedonios, cartagineses, romanos y hasta los japoneCapturar-2ses de la era Mejii (segunda mitad del XIX). Por encima de todo, fue un castigo destinado a la humillación pública, exponiendo al reo a una dolorosísima tortura a la vista de todos.

Es probable que fueran los asirios los que iniciaron esta tortura y de allí pasó a los persas. En el s. IV aC., Alejandro Magno lo aplicó en su invasión hacia el este y se cree que ejecutó de esta manera a más de 2000 supervivientes de la ciudad fenicia de Tiro, es más, se asegura que mandó crucificar al médico que no logró curar a su amigo Hefestión, como también a su historiador y biógrafo oficial Calístenes, por no estar de acuerdo en que Alejandro adoptara costumbres persas.

Fenicios, griegos, macedonios y cartagineses, como ya hemos dicho, la aplicaron asiduamente, sin embargo, la crucifixión estaba prohibida en la ley antigua judía. PerNikolai Ge La Crucifixión 2o sin duda, fue Roma quien difundió por todo el Mediterráneo este tipo de tortura.

Conocemos importantes y cruentos episodios de Roma. Célebre fue la condena del cónsul Marco Licino Craso, cuando hizo crucificar a lo largo de la Vía Apia a más de 6000 de los esclavos de Espartaco, suceso que, al parecer, duró varias semanas. Flavio Josefo relata como Tito crucificó a centenares de rebeldes judíos en Jerusalén en las paredes y murallas de la ciudad, ante la falta de madera en el lugar.

La muerte del crucificado solía producirse por asfixia, hambre, insolación, etc. Pero la intención era que el condenado muriera debido a la fiebre y a la sed, por lo que podría tardar en de 2 a 6 días en morir por deshidratación, siempre y cuando no le fuera suministrada agua en pequeñas cantidades para alargar el sufrimiento, o con anterioridad sufriera un castigo previo (como la flagelación) que pudiera acelerar el desenlace. Todas las fuentes antiguas hablan de que el suplicio podía durar días, a menos que el condenado fuera rematado de forma más o menos cruenta.

Los romanos despreciaban esta humillante tortura que era destinada únicamente a los peores criminales. Un condenado que pudiese mostrar el “civis romanus sum”, la prueba de ser ciudadano romano, podía optar por el “privilegio” de la decapitación, evitando la agonía de la crucifixión. De no poder demostrar su ciudadanía, al condenado se le ataba y cargaba con el tronco llamado “patibulum”, de aproximadamente 2 metros y 40 kg., hasta el lugar de ejecución. No se cortaban ni images (1)lijaban los maderos, ya que era una herramienta de muerte considerada maldita, siendo, la mayoría de las veces, quemada tras la ejecución debido a la superstición popular.

Una vez en el lugar, el patibulum se fijaba al stipes (parte vertical). El reo era desnudado, clavado y seguidamente se izaba. Los dos troncos podían adoptar la forma de cruz latina clásica (“crux immissa”). En ocasiones se utilizaba solo una estaca vertical, denominada en latín “crux simplex” o “palus”, resultando la manera más sencilla de tortura, o dos maderos unidos en la parte superior formando una T, era la “crux commissa”.

El cuerpo humano en esta situación sufre de asfixia gradual, ya que para poder inspirar el crucificado debe alzarse a pulso sobre los clavos que sujetan sus brazos, y tras poder coger un poco aire, vuelve a caer suspendido de los brazos, así muere asfixiado en poco tiempo. En algún momento de la ejecución, podían romperse las piernas del condenado con el fin de acelerar la asfixia, pues así la víctima quedaba sin sustento para poder levantarse y seguir respirando.

Para alargar la tortura, normalmente se instalaba un soporte (“aculeus”) en el "stipes" para apoyar los pies o la cadera, la muerte así llega mucho más tarde y, como ya cometamos, podría durar días. Crucifixin-StykaSe practicó también la modalidad de crucifixión invertida y añadir más sufrieminto, como aplicar un pequeño fuego en los pies.

Curiosamente, no resultaba extraño que se adornasen las cruces y los cuerpos de los condenados con guirnaldas de flores, hiedra u hojas. Es difícil imaginar una explicación. Puede que se tratase de un sacrifico especial dedicado a alguna deidad, a solicitud del condenado o, quizá, para camuflar el hedor que deberían desprender aquellos cuerpos, con el escaso perfume de las flores .

En la iglesia de San Vicente de Ávila se reproduce una extraña y desconocida forma de crucifixión. Es un bajorrelieve que representa el martirio de los hermanos Vicente, Sabina y Cristeta, ocurrido bajo el dominio de Diocleciano en el año 304 dC., en el mismo lugar en el que se erige el templo. Es un tipo de crucifixión en cruz aspada (ecúleo) cuyos brazos son móviles. Se clava a los condenados al revés, de cara al madero, se fija la cabeza del ajusticiado a una horca y se empujan hacia arriba las aspas de la cruz. La muerte se produce por la rotura lenta del esqueleto, una tortura horrible.

20100228_5073

Aunque parezca que la crucifixión es asunto del pasado no es así. Hace aproximadamente un siglo, Turquía cometió tremendas atrocidades contra la población cristiana de Armenia, crucificando a un grupo importante de mujeres por no querer abrazar el Islam. Asimismo, hace un par de décadas se conoce la crucifixión de varios sacerdotes cristianos en Sudán, en donde todavía se contempla esta pena en la Sharia islámica; también se impone como castigo en Yemen.

Espartaco de

Como hemos visto, la crucifixión ofrece multitud de variantes de acuerdo con la costumbre o el pueblo que la practique. Influye poderosamente el lugar, los medios de que se dispone y el talante de los verdugos.

Sobre la forma y método empleado en la crucifixión de Cristo, no existe nada claro. Pudo ser crucificado en la tradicional cruz latina, pero también en un simple palo vertical. Podría haber sido atado al madero y clavado por las manos, muñecas o antebrazos. Los Cristo de la Agonía pies clavados o simplemente atados a la cruz; pudieron usarse dos clavos, uno para cada pie, clavados por delante o lateralmente al stipes. Pero también pudo ser solo uno que taladrara los dos pies, uno encima del otro, o ladeados y clavados por el tobillo, como se hizo con el condenado del que se encontraron sus restos cerca de Jerusalén.

Sea como fuere, lo que debió ocurrir realmente en nada debe parecerse a la mayoría de las representaciones de Cristo crucificado, que muestran, dentro de lo que cabe, una imagen bastante templada. El panorama real debió de ser bien distinto: un cuerpo desnudo, completamente lacerado y ensangrentado, no con corona, sino con un casquete de espinos en la cabeza. La cruz estaría formada por dos bastos maderos, posiblemente en forma de "tau" y de baja altura, no más de 2 metros de alto. Los clavos de los brazos situados entre la muñeca y el antebrazo, el cuerpo muy flexionado, casi en cuclillas, y los dos pies ladeados clavados por los tobillos o individualmente a cada lado del madero. Una imagen terrible alejada del convencionalismo al que estamos acostumbrados.

- "Semana Santa". Película de Andrzej Wajda. - Video argot2000. YouTube: "La Pasión según S. Juan (Condenado y crucificado)". J.S. Bach - Cristo de los Balderas. Gregorio Fernández, Iglesia San Marcelo de León. - Cristo de los Balderos. Gregorio Fernández, Iglesia San Marcelo de León. - Montaje-hipótesis crucifixión. - Fotograma de "La Pasión". - "La Crucifixión". Nikolai Ge. - Fotograma de "La Pasión de Cristo". Mel Gibson. - "Martirio de cristianos en el circo de Nerón". Jan Styka. - Martirio de Vicente, Sabina y Cristeta. Bajorrelieve iglesia San Vicente (Ávila). - Fotograma final de "Espartacus". Stanley Kubrick. - Cristo de los Balderas. Gregorio Fernández, Iglesia San Marcelo de León.

SELLO PARA FIRMA ARTÍCULO

jueves, 14 de abril de 2011

Papones y limonada


Morenica del Mercado 3

Hace más de siglo y medio, como ya se ha comentado en algún tema anterior, Gustavo Adolfo Bécquer estuvo presente en las celebraciones de la Semana Santa leonesa. El poeta sevillano debió quedar sorprendido por el fervor, la belleza y austeridad de aquellas celebraciones inundadas de tradiciones, tan distintas a la Semana Santa de su Sevilla natal, que dejó escrito lo que observó en aquella visita a León. Especialmente describió el espectáculo que supone “El Encuentro”, episodio al que asistió y que transcurre en la Plaza Mayor durante la procesión del Viernes Santo a primera hora de la mañana.


Ronda. Dulce Nombre de Jesús Nazareno. Madrugada, Viernes Santo.

Bécquer sería testigo de la religiosidad leonesa de mediados del XIX, pero también, seguramente, de las arraigadas y peculiares tradiciones populares de la Semana SaEncuentronta de las cuales, desgraciadamente, no dejó constancia escrita: la existencia y desfile de los papones y la tradicional limonada, cuyo consumo, simbólicamente por supuesto, se asocia con el hecho de perseguir y "matar judíos" durante los días de Semana Santa en época medieval y moderna.

Esta antigua y vergonzosa práctica, como más adelante veremos, ocurría en una sociedad antagónica y religiosamente irreconciliable. Los cristianos, que eran la gran mayoría, culpaban a los israelitas de la muerte de Jesucristo, una vez debidamente instigados y azuzados por el clero, las órdenes religiosas y las hermandades de penitentes.

Estas primeras hermandades o cofradías y la costumbre de procesionar por las calles, tienen su origen, sin duda, en el Reino de León, donde todavía hoy es visible en alguna localidad, y a pesar de los trascendentales cambios, un mínimo de su austeridad primitiva.

Las cofradías, hermandades o fraternidades penitenciales no aparecen espontáneamente. Su evolución a lo largo de los siglos es el resultado de un larguísimo proceso protagonizado por distintas causas: económicas, culturales, religiosas, sociales, pero también producto de desgracias colectivas, como hambrunas y epidemias.

CervantesDisciplinantes

Se remontan al siglo XII-XIII donde surgen, al amparo de las órdenes mendicantes (agustinos, franciscanos, dominicos, etc.), grupos de flagelantes o disciplinantes en los que se impone la mortificación a base de la flagelación penitencial, muy repetida y bendecida en la Regla de San Benito, que practicaban y defendían los hombres santos del momento: San Francisco de Asís, San Antonio de Padua, Santo Domingo de Guzmán, etc. Son varias, además, las muestras pictóricas de esta tradicional y cruenta práctica espiritual española: Solana, Goya, Turina y Aureal, Pérez Rubio, etc.

En el siglo XIV aparece otra modalidad penitencial: el Vía Crucis o Camino de la Cruz. Se trata de realizar un camino devocional en el que se reconstruye y conmemora la Pasión de Cristo, fundándose también hermandades o cofradías para ello. Con el tiempo, se asociarán éstas últimas con las compañías de dipenitentessciplinantes, llegando en esta situación hasta el Concilio de Trento (1545-1564), que trazará las normas y reglas de penitencia pública y culto a las imágenes, además de mostrar las pautas para los desfiles procesionales, así como la trayectoria futura de las cofradías.

A finales del siglo XVI se fundó la primera compañía (así se denominaba) penitencial de León: Nuestra Señora de las Angustias y Soledad. En el siglo XVII, en 1611, nació la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno y un siglo más tarde, la cofradía que actualmente se denomina Real Cofradía de Minerva y Vera Cruz, fruto de la unión de una serie de hermandades a través de los años, algunas de principios del XVI, y que desde 1996 posee el título de “Real Cofradía” otorgado por D. Juan Carlos I, siendo la única en León que goza de la citada distinción.

Por esta tierra, a estos hombres que en otros lugares son nazarenos, cofrades, penitentes, etc., se les denomina: “papón”. El origen de la palabra y su asociación a los miembros de una cofradía resulta confusa, aunque se puede aportar una hipótesis razonable a la cuestión.

procesion2

Todas estas primeras hermandades eligen el color negro para sus túnicas. Un color que inspira muerte, dramatismo, dolor. Es propio de los hábitos, reflejo de un espíritu devoto que infunde recogimiento y es netamente penitencial, situando a quien lo porta en predisposición para afrontar y conmemorar la Pasión y Muerte de Jesucristo.

En sus inicios, e incluso a principios del s. XX, los desfiles penitenciales eran muy diferentes a como hoy los conocemos. La mayoría se realizaban de noche, sin apenas alumbrado público, salvo los escasos candiles existentes en alguna encrucijada. Eran procesiones envueltas en la penumbra, únicamente alimentadas por la llama temblorosa de los cirios de los penitentes o la que algún vecino colgaba de su balcón al paso de la cofradía.

En este baile de luces y sombras por las estrechas y viejas calles del León medieval, el desfile de los cofrades encapuchados, vestidos con sus túnicas negras y en absoluto silencio, resultaría tétrico. El espectáculo del desfile y la visión temible de aquellos hombres, provoCapturar-1có que los vecinos de la ciudad, en algún momento, les otorgaran una nueva denominación: “papón”, como sinónimo de espectro o aparición que asusta y aterroriza a los niños.

Si el apelativo de “papón” de los cofrades leoneses tiene ya algunos siglos, el tradicional consumo de limonada durante las fechas de Semana Santa no le va a la zaga. León siempre tuvo una importante y culta judería, siendo cuna, como hemos visto en otros momentos, del universal Moisés de León, intelectual y autor del Séfer ha-Zóhar, el “Libro del Esplendor”, uno de los grandes libros de la Humanidad.

La judería leonesa fue declinando con el paso del tiempo debido a los decretos de expulsión. Así todo, fueron muchos los judíos que se quedaron en la ciudad a pesar de la permanente aptitud de revancha, envidia y codicia cristiana. La conmemoración de la Semana Santa y los repetidos e intolerantes sermones en aquellos días, que no dejaban de apuntar a los judíos como únicos culpables de la Pasión y Muerte de Cristo, espoleaban y encandilaban a los cristianos que buscaban vengarse de los hebreos.

Durante muchos años el barrio judío de Santa Ana y sus aledaños, sufrió la ira de los cristianos durante la Semana Santa, produciéndose muchas muertes de hebreos por cuadrillas de ebrios y exaltados leoneses. Las autoridades, conocedoras de las circunstancias, llegaron a prohibir en aquellos días la venta de vino, si bien autorizaban servirlo mezclado convenientemente con agua, azúcar y limón, lo que rebajaba considerablemente sus grados y, consecuentemente, los efectos en los resentidos cristianos.

limonada Las bandas justicieras de fanáticos leoneses, en su camino por las calles Matasiete, Misericordia o Santa Cruz hacia el barrio hebreo de Santa Ana en busca de judíos noctámbulos a los que apalear, se detenían en las tabernas que encontraban a su paso para envalentonarse con una jarra de vino. Con la prohibición vigente, únicamente encontraban limonada, que aplacaba la euforia del momento y permitía que algún que otro judío encontrase refugio seguro, salvándose de los crispados vecinos.

La tradición permanece. Por supuesto no es aquella cruenta que terminaba con hombres heridos o muertos. La costumbre de beber limonada durante los días que duraba la celebración de la Pasión y Muerte de Jesucristo, que atemperaba en parte la actitud belicosa de los cristianos contra sus vecinos judíos, conserva actualmente su ancestral denominación: “matar judíos”.

A pesar de lo poco apropiado de la expresión, la práctica de consumir limonada, antes o después de presenciar los magníficos desfiles procesionales que protagonizan nuestros papones, se ha convertido en una inocua e incruenta tradición gastronómica de la Semana Santa leonesa que merece la pena conocer y degustar.


- La Morenica (Dolorosa).
- VIDEO YouTube:
Ronda. Dulce Nombre de Jesús Nazareno. Madrugada, Viernes Santo (León). pepejavi.
-
El Encuentro. Procesión de los pasos. Viernes Santo Plaza Mayor de León.
-
Procesión de disciplinantes atacada por D. Quijote. Antonio Pérez Rubio.
-
Procesión de disciplinantes. Francisco de Goya.
- Papones. Dulce Nombre de Jesús Nazareno.
-
Cristo ante Caifás. Gerrit van Honthorst.
- Limonada tradicional.

SELLO PARA FIRMA ARTÍCULO

jueves, 31 de marzo de 2011

Presencia vikinga en el Reino de León






Tapiz de Bayeux. Conquista de Inglaterra por los normandos.

Una silueta baja y alargada surca velozmente las aguas cercanas a la costa norte del Reino de León. Posee una sola vela rectangular en el centro, distinguiéndose pequeñas troneras laterales para la instalación de remos, que se utilizan para navegar por los ríos o para aumentar su velocidad antes de entrar en combate. Es ligero, rápido, con un reducido calado que le permite maniobrar fácilmente en aguas poco profundas y ser transportado por tierra.

vikings-zoom 2


La afilada quilla facilita una suave navegación y una espléndida ceñida al viento. En su interior, alrededor de 200 hombres preparados esencialmente para la guerra, han recorrido cientos de kilómetros hacinados en un espacio reducido (30 m. de eslora por 6 de manga, aproximadamente). Tiene una cubierta simple, con dos pequeñas bajocubiertas situadas a proa y popa y el centro totalmente abierto.

En la proa de la nave, en lo alto de la quilla como era costumbre, un mascarón maravillosamente tallado: la cabeza de un dragón. Es un drakkar, un barco de guerra vikingPor Craig A Rodwayo dispuesto para atacar cualquier punto vulnerable de la costa del Reino, desde el cabo Peñas, al este, hasta la desembocadura del río Duero, ya en el litoral Atlántico.

Como veremos, las incursiones fueron constantes durante décadas, siendo habitual, durante los siglos IX al XI, la presencia de barcos vikingos merodeando las costas hispanas. La procedencia de las naves de lo más heterogéneo: Irlanda, Normandía, Escocia, Inglaterra, pero también Noruega, Suecia o Dinamarca. Largos viajes que obligaban a los tripulantes a protegerse de las inclemencias de la navegación con una lona encerada que arropaba prácticamente la totalidad de la cubierta, resultando tediosas las largas jornadas en alta mar. 


Con el buen tiempo, era habitual, a pesar 222 del escaso espacio del que disponían, la práctica de la típica lucha personal. También se adiestraban y mostraban sus habilidades en un curioso juego, consistente en ir saltando de un remo a otro por la parte exterior del barco tratando de evitar la caída al agua. Estas toscas aficiones, contrastaban con otra más relajada y muy extendida: el Hnefatafl. Un “juego de mesa” que, conociendo las actividades y costumbres de estos hombres, su práctica resulta insólita.

Su significado es “Tablero del Rey” y, aunque resultaba muy popular, formaba parte de la educación de la nobleza que tenía por mérito ser diestro en el mismo. Se han hallado múltiples tableros y piezas; algunos de estos tableros cuentan con pequeños agujeros para sujetar las fichas, que contaban con una pequeña clavija para encajar, señal indiscutible de su empleo durante las largas travesías. Como curiosidad, comentar que el Hnefatafl se distingue del ajedrez en que los competidores, atacantes y defensores, tienen fuerzas desiguales y un objetivo distinto para ganar. La colocación de las fichas también es diferente y el número de los escaques del tablero pueden llegar hasta 11 x 11.

bogatyri


Los primeros avistamientos de barcos vikingos se producen a mediados del s. IX, devastando distintos puntos del litoral: desde el golfo de Vizcaya a Finisterre. Los asturianos de Ramiro I consiguieron organizarse y repeleEUr a los guerreros nórdicos, considerados más peligrosos que los musulmanes.

En el 858, bajo el reinado de Ordoño I, llegaron nuevamente oleadas de vikingos a las costas hispanas. Esta vez desembarcaron en la zona atlántica, arrasando Iria Flavia y asediando Compostela, cuyos habitantes se vieron obligados a pagar un fuerte tributo para salvar la vida. Finalmente fueron empujados a la costa y obligados a reembarcar.

Una tercera oleada vikinga, posiblemente la de mayor importancia, tuvo lugar durante el reinado de Ramiro III (966 al 985). La fuerza vikinga avanzó a sangre y fuego hasta el interior, llegando incluso a las inmediaciones de León. Con esfuerzo, se llegó a reunir un potente ejécopia4decopiade40ep1rcito que, al mando del conde Gonzalo Sánchez y el obispo San Rosendo, obligó a retirarse a los vikingos hasta la costa donde se encontraba su flota. El ejército leonés logró darles alcance, derrotarles, recuperar el importante botín y quemar sus naves.

Las “visitas” esporádicas de piratas nórdicos se sucedieron. En 1028 tras la subida al trono del rey leonés Bermudo III y la grave inestabilidad política del territorio gallego, una importante fuerza vikinga penetró por la ría de Arosa comandada pantifonarioor un jefe danés llamado Ulf (Lobo), que saqueó y devastó los territorios costeros, para penetrar más tarde hasta el corazón del reino leonés. Cuatro años después, en el 1032, el vikingo todavía se encontraba en el interior del territorio apoyando como mercenario a un rebelde gallego, Rodrigo Romariz, que se alza en armas contra Bermudo III. El obispo de Compostela, Cresconio, le hace frente en nombre del rey, les derrota y les obliga a reembarcar en el 1038, siendo ya rey de León Fernando I.

La constante presencia vikinga en las costas influyó considerablemente en la sociedad y cultura leonesa del momento, sobre todo en esos 10 años en los que Ulf y sus tropas danesas permanecieron en territorio leonés. Esta influencia vikinga queda reflejada en una de las imágenes espléndidas del Antifonario Mozárabe de la Catedral de León, en el que un guerreroBeato de Escalada anticristo empuña una espada de pomo lobulado y ranura longitudinal o abatanador, pero también en otras existentes que se aprecian en el Beato de San Miguel de Escalada, que guardan un parecido substancial con las espadas vikingas que se conservan en distintos museos europeos.

Según cuenta el propio historiador Eduardo Morales Romero, en 1990 vino a España acompañado de dos colegas del Museo de los Barcos Vikingos de Roskilde (Dinamarca), Janviking6 Skamby y Keld Hansen, con el fin de encontrar antecedentes o muestras del pasado vikingo en nuestro país. Tuvo noticias de la existencia de un báculo existente en el Museo de la Catedral de Santa María de León, fechado en la segunda mitad del s. IX y realizado, según se apuntaba, en hueso o diente de morsa. Dicha pieza se había hallado en el interior del sarcófago del obispo San Pelayo (s. IX) y se creía que tenía origen escandinavo.

Las investigaciones de Morales y sus colegas daneses resultaron decepcionantes para sus pretensiones. El báculo resultó estar realizado en madera y, aunque reconocen que su decoración tiene cierto aire nórdico, comprobaron que no muestra ninguna ascendencia escandinava, excluyendo por completo cualquier intervención vikinga en su elaboración.

bACULO 1

Después de la visita al Museo catedralicio, acudieron al Museo de la Basílica de San Isidoro. Allí, como venían haciendo rutinariamente en otros centros, se interesaron por la existencia de alguna pieza de origen nórdico. La sorpresa fue enorme cuando les indicaron que, expuesto en el propio Museo de la Basílica, existía un pequeño ídolo de marfil con las características que señalaban.

Según relata textualmente Eduardo Morales, cuando contemplaron dentro de su vitrina la pieza en cuestión, quedaron hipnotizados. Sin duda alguna, se trataba de una obra de excepcional calidad artística del “periodo vikingo” que, hasta el momento, había pasado desapercibida.

Foto0361 2 - Copiar (2)

El ídolo resultó ser una cajita cilíndrica excelentemente conservada, calada, con un acusado saliente en uno de sus extremos y fabricada en asta de reno, no en marfil como se creía. Mide 44 mm. de altura y 33 de diámetro y posee dos placas de metal que cierran los extremos: una fija y circular, la otra ovalada y con una bisagra que le permite abrir y cerrar, aunque las perforaciones existentes indican que en su día también estuvo fija. Las placas metálicas son también caladas y con parecida decoración al cuerpo de la caja, pero de menor calidad artística. El motivo decorativo lo forman varios animales que se entrelazan cubriendo la integridad de la superficie tubular. El borde saliente representa el animal principal, posiblemente la cabeza de un ave, que vuelve la cabeza hacia atrás en un giro de 180º.tesoro_viking amarillo

La cajita del Museo de San Isidoro de León es una pieza única y excepcional, con unas características muy especiales y sin equivalentes conocidos. Es, además, uno de los pocos objetos vikingos conservados en un museo durante siglos, ya que la mayoría de los existentes proceden de hallazgos o excavaciones arqueológicas contemporáneas. En definitiva, una obra maestra del arte vikingo de la segunda mitad del s. X, y la única muestra representativa del arte nórdico que se encuentra en España.

D. Antonio Viñayo, abad emérito de San Isidoro, cuenta que, tras el examen del pequeño estuche por parte de Morales, Hansen y Skamby, entre los dos expertos daneses se barajó la idea de que podría tratarse de una de las fichas de Hnefatafl. Esta afirmación no parece una solución descabellada. Se han descubierto piezas de juego vikingas realizadas en diversos materiales: cristal, ámbar, hueso o cornamenta, y la cajita de San Isidoro tiene el tamaño perfecto para encajar en los escaques de un tablero. Hay que tener en cuenta también que, en un principio, la pieza en cuestión estaba herméticamente cerrada, siendo posterior su utilización como recipiente para guardar o conservar algún pequeño objeto, una vez desmontada la tapa y añadida la bisagra.

Panorama

¿Cómo llegó esta sorprendente muestra del arte vikingo a la Basílica de San Isidoro de León? Realmente no se conoce. A pesar de que la cajita no se encuentra en la lista de la donación que realizaron a la Colegiata los reyes Fernando I y Doña Sancha, Antonio Viñayo supone que formaría igualmente parte del lote de las joyas entregadas por el matrimonio regio, llegándose solo Fernando Ia reseñar en el inventario las más importantes y valiosas.

No se debe descartar que la cajita llegase a la Colegiata como receptáculo de una pequeña reliquia procedente de cualquier punto geográfico con importantes asentamientos vikingos: Inglaterra, Irlanda, Noruega, etc. Sin embargo, creemos que la ausencia de cualquier simbolismo cristiano en su factura y la posterior inclusión de la bisagra, implica que tuvo una utilidad anterior distinta. Morales se inclina por dos opciones: la posibilidad de contener una sustancia olorosa o ser portadora de un amuleto, posiblemente el apreciado ámbar.

Estas dos propuestas, más la referida que anotaron los dos expertos daneses, relacionándola con su posible utilización como una bella pieza del Hnefatafl, son las opciones más fiables sobre su origen. Sea como fuere, su llegada a la corte leonesa es, seguramente, consecuencia de un botín arrebatado a las tropas nórdicas en alguna de las múltiples refriegas ocurridas durante el s. XI, momento en el que la costa hispana era objetivo permanente de los ataques y saqueos vikingos, que suponen importantes enfrentamientos con las tropas leonesas.

En cuanto a los posibles asentamientos nórdicos en territorios hispanos, resulta sorprendente que el único vestigio toponímico vikingo en España, después de las múltiples incursiones por toda la costa, se encuentre en el interior, muy alejado de la zona literal y al sur de la capital leonesa. Es el caso de la localidad de Lordemanos (“hombres del norte”), aldea que aparece ya documentada en el 1117 y que tiene el privilegio de ser el único asentamiento vikingo reconocido en la Península.

800px-Nicholas_Roerich,_Guests_from_Overseas


Estas escasas, pero únicas y valiosas, muestras de la llegada y estancia de los piratas nórdicos, hacen de León referencia obligada de su presencia y arte en España, protagonizada principalmente por la “Cajita de la Basílica de San Isidoro de León”, desconocida hasta hace unos años y ahora ocupando un puesto relevante dentro del Arte Vikingo.

- VIDEO. YouTube. Versión animada del Tapiz de Bayeux. Realizado en el s. XI, narra en sucesión de imágenes la conquista de Inglaterra por los normandos (vikingos). Comienza con aparición del cometa Halley y concluye con la batalla de Hastings en 1066. Animación: David Newton. De: Avidavid62.
- Flota de barcos vikingos. Grabado.
- Disposición del Hnefatafl.
- Tablero de Hnefatafl con clavijas.
- Caballeros. Vasnetsov.
- Ataque vikingo. Rom Lovell.
- Drakkar. Grabado.
- Antifonario Mozárabe de la Catedral de León.
- Beato de San Miguel de Escalada.
- Espadas vikingas. Museo Estocolmo.
- Báculo del obispo San Pelayo. Museo Catedral de Santa María de León.
- Cajita vikinga, siglo X. Museo de San Isidoro de León.
- Piezas vikingas de Hnefatafl.
- Libro de Horas de Fernando I.
- Visitantes de ultramar. Nicholas Roerich.
- Muchas de las referencias, imágenes y videos se encuentran en Internet dándose debida cuenta de su origen, no obstante, serán retiradas si así se solicita.



SELLO PARA FIRMA ARTÍCULO

jueves, 10 de marzo de 2011

La conquista más occidental de Alejandro: León


aaa



"Alexander the Great". Vangelis.

Quizá sea Alejandro Magno una de las figuras más seductoras de la Historia. Desde Macedonia y a la edad de 20 años, el joven monarca heleno dirigió sus expediciones militares hacia Oriente, conquistando el mayor imperio conocido hasta el momento: desde los Balcanes hasta el Indo, desde el norte de Afganistán, hasta el sur de Egipto.

Según el historiador Diodoro de Sicilia (s. I aC.), Alejandro planeaba la construcción en distintos puertos: Fenicia, Siria y Chipre, de centenares de barcos de guerra y trasporte para una futura expedición hacia las Columnas de Hércules, con el fin de conquistar el norte de África, Sicilia, costas itálicas y, por supuesto, Iberia. La intención era aunar Oriente y Occidente en una sola cultura. Según el historiador francés Méchin, ese sueño “universal” surgió en la llanura de Hekatompylos, mientras Alejandro contemplaba el cadáver de Darío III, el último rey de los persas.

Gaugamela 2

Los planes se frustraron tras su prematura muerte en Babilonia a los 33 años, el 30 de junio del 323 aC. No obstante, el rey macedonio se convirtió en uno de los mayores iconos militares y culturales de Oriente, pero también de Occidente. Una figura que, junto a su legado, marcará una época de extraordinario progreso e intercambio que, de alguna manera, sigue valorándose y estando presente después de más de 2200 años. En esta permanente “conquista cAlejandroultural” a través de los siglos, Alejandro se interna en el occidente europeo. Evidentemente no estuvo en la Península, pero su presencia se hizo patente y llegó con fuerza hasta el reino medieval más occidental del continente: el Reino de León.

A principios del siglo XIII, se estima entre el 1202 y 1207, el monje leonés Juan Lorenzo Segura realiza una de las obras más representativa y trascendente de la literatura española: el “Libro de Alexandre”. El poema narra la vida del gran Alejandro, desde su nacimiento, infancia y juventud hasta su muerte. Pero también hace hincapié en su importante formación, el inicio de su reinado, las conquistas persas y su estancia en la India.

A pesar de la existencia de otras opiniones sobre la elaboración de la obra, que tratan de justificar y acercar el texto a la “tradicional cuna” del castellano, la opción de la autoría leonesa está avalada entre otros por Tomás Antonio Sánchez, Emil Gessner y Joan Corominas, además de Ramón Rodríguez Pidal, quien asegura, en un profundo estudio, que el dialecto leonés se encuentra permanentemente en la obra.

Charles Le Brun (1619-1690)-'Alexander and Porus (Puru) during the battle of Hydaspes (326 BC)'-1673

De esta manera, en la ciudad de León se realizarán los primeros balbuceos escritos del español con el rey macedonio como protagonista. Y es que el "español", como recientemente ha declarado Inés Fernán20070418klplyllic_26.Ies.SCOdez Ordoñez, catedrática de Lengua Española de la Complutense, experta en dialectología histórica y, desde hace unos días, miembro de la RAE, es un crisol de rasgos leoneses, aragoneses, portugueses y catalanes. No debe identificarse exclusivamente con la lengua de Castilla, error promovido por las influyentes ideas de la generación del 98 y de la historiografía liberal decimonónica, que atribuían únicamente a Castilla la “formación” de España. Esta ideología, que todavía hoy se mantiene en parte, ignoró e ignora, torpe o interesadamente, la trascendencia y protagonismo decisivo en la cultura, historia y lengua actuales, de los anteriores y periféricos reinos y sociedades existentes en la Península anteriores a la existencia del condado de Castilla.

A través del "Libro de Alexandre" conocemos detalles de la personalidad del monje leonés y de los valores y código moral del Reino de León a principios del siglo XIII. Integrado en la sociedad leonesa de la época, Juan Lorenzo Segura era un hombre culto, lector y conocedor de textos en latín y francés, que ensalza y subraya en el poema el orgullo y la valentía del guerrero, la fidelidad al señor, el rechazo de la deslealtad y la cobardía, la piedad religiosa y el temor de los pecados.

scriptorium

El libro marca el punto de partida de la narrativa española, siendo parte trascendental de las primeras manifestaciones de nuestra literatura. Pero además, el clérigo, en las dos primeras coplas o estrofas del poema, define y diferencia las dos “escuelas” existentes en la época y que están plenamente vigentes en el estudio actual de nuestra lengua escrita: Mester de Juglaría y Mester de Clerecía (“mester” = oficio). Así se expresa el fraile leonés al inicio del libro:

Señores, se quisieredes mio serviçio prender,

querríavos de grado servir de mio mester;

deve de lo que sabe omne largo seer ,

se non podrié en culpa o en yerro caer.

Mester traygo fermoso, non es de joglaría,

mester es sen pecado, ca es de clereçía,

fablar curso rimado por la cuaderna vía,

a sýlabas contadas, que es grant maestría (…).

Alfonso IX - Tumbo A El poema fue escrito para entretenimiento de la corte mediante su lectura, además de servir de enseñanza moral para los príncipes. De esta manera, la vida y hazañas de Alejandro Magno “conquistarán” la corte de Alfonso IX de León en los inicios del siglo XIII, educando y distrayendo a ilustres y nobles, así como, con seguridad, a alguno de los diecinueve hijos del monarca leonés, entre ellos posiblemente a su sucesor: Fernando III.

Esta antigua y prácticamente desconocida “presencia” de Alejandro en León, ha cobrado un nuevo impulso y relevancia excepcional desde marzo de 2009, gracias a la instalación e inauguración en la ciudad del Instituto Bíblico y Oriental, curiosamente situado en dependencias de la Basílica de San Isidoro, panteón que fue de los reyes leoneses. Otro clérigo natural de León, Jesús García Recio, será el "responsable" de la "vuelta" de Alejandro Magno a la ciudad después de 800 años.

Capturar-1

El Instituto y su Museo cuentan con los fondos bibliográficos y museísticos únicos en el mundo, del asiriólogo holandés J. Van Dijk, que lega su inigualable colección de documentos arqueológicos y epigráficos orientales (1000 piezas y 10000 volúmenes) a su discípulo, el sacerdote leonés experto en culturas semíticas, Jesús García Recio que, después de enormes esfuerzos y contrariedades, consigue la financiación adecuada para la instalación permanente de los fondos en León. En la colección se pueden encontrar piezas arqueológicas del 7000 aC., pero, sobre todo, multitud de textos arcaicos Reina cuneiformes que desarrollan los primeros sistemas de escritura y ciencia. Con estos valiosísimos fondos, el Instituto se convierte en lugar de obligada visita para historiadores y estudiosos de los textos más antiguos de la humanidad.

Junto a Jesús García, otro apasionado de la cultura oriental, arabista y egiptólogo, participará con entusiasmo en esta empresa. Se trata de Francisco Antonovich, español nacido en el Cairo, historiador del arte, anticuario, coleccionista, arqueólogo, director de varios museos en Francia, … un entusiasta del Oriente y profundo conocedor del Helenismo, que ha puesto a disposición del Instituto Bíblico y Oriental su colección de piezas y documentos: biblias antiguas, objetos de culto egipcios, sarcófagos hebreos y egipcios, textos sumerios, fenicios, siríacos, ugaríticos, manuscritos cristianos-coptos, copias de evangelios, etc. Pero Francisco Antonovich, además de ser uno de los grandes expertos mundiales sobre Alejandro Magno y su cultura, es poseedor de la mejor colección privada existente sobre monarca macedonio y el mundo helenístico.

Panorama 2

El 11 de marzo de 2009, la reina de España inauguró oficialmente el Instituto Bíblico y Oriental, que engloba el Museo y la Biblioteca Oriental, en una curiosa y exclusiva ceremonia en la que se empleó un "clavo fundacional" sumerio que puede verse en el Museo. El mismo día, con la colección Antonovich como protagonista, se inauguró asimismo una exposición bajo el título de: “El itinerario religioso de Alejandro Magno”. En ella se realiza un recorrido por los aspectos religiosos del rey heleno, profundamente influido por la religión, que gustaba venerar a los dioses de cada lugar o región conquistada.

Panorama 3

Las piezas mostradas representan un amplio abanico en tiempo, procedencia y cultura: desde los días de Filipo de Macedonia y Alejandro, hasta el posterior mundo helenístico; desde Roma hasta la India, desde las representaciones del rey como dios Ganesh (hindú), hasta imágenes del monarca con profunda influencia cristiana.

Bajorrelieves, estatuillas de mármol y bronce, camafeos, vasos de liturgia báquica, monedas, cálices, … varios bustos de Alejandro helenísticos y de época romana, uno como Dios Sol. Diversas esculturas del monarca, en una de ellas revestido con las escamas de Medusa, una talla de la que solo existe otra en el mundo expuesta en el Louvre, pero de menor tamaño; una diadema real de oro y distintos discos del mismo material con los rayos típicos del reino macedónico, correspondiente a la época de Filipo. También importantes tallas de objetos del arte Gandhara, joyas, piezas de plata, las bellas monedas de Afganistán, etc. Toda una imponente y única muestra sobre el héroe heleno.

Panorama 1

Hace unos días se ha confirmado la buena noticia. Venía difundiéndose el rumor de que la exposición podría quedarse permanentemente en la ciudad y, felizmente, el pasado mes de febrero, Francisco Antonovich ha comunicado la cesión de su colección sobre Alejandro Magno y el Helenismo de más de 300 piezas al Instituto Bíblico y Oriental, en definitiva a la ciudad de León, que se convierte de esta manera en obligada referencia nacional e internacional de la cultura helenística. Ocho siglos después Alejandro Magno vuelve a "conquistar" León y esta vez, supuestamente, para quedarse.


.............san_marcos-fachada-medallones-alejandro


- MÚSICA: YouTube - maryoik: Banda sonora de
"Alexander". Vangelis.
- Alejandro Magno. Museos Capitolinos, Roma.
- Reconstrucción del mosaico "Batalla de Issos". Pompeya.
- "Alejandro y Poros" (detalle). Charles le Brun.
- "Alejandro y Poros". Charles le Brun.
- "Libro de Alexandre". Biblioteca Nacional. Madrid.
- "Cantigas de Santa María" (detalle). Alfonso X.
- Alfonso IX. Miniatura Tumbo A de la Catedral de Santiago.
- Entrada al IBO y exposición sobre Alejandro. Basílica de San Isidoro de León.
- Inauguración. La reina Sofía, a la derecha Jesús Recio, a su izquierda Antonovich.
- Varias piezas de la exposición.
- Alejandro Magno. Medallón en la fachada de San Marcos de León.
- Muchas de las referencias, imágenes y videos se encuentran en Internet dándose debida cuenta de su origen, no obstante, serán retiradas si así se solicita.

SELLO PARA FIRMA ARTÍCULO