domingo, 14 de septiembre de 2014

El cuento de una bandera


Alcanizcastillo 2

Se puede afirmar que hasta el siglo XIX la Historia se escribe bajo el ascendiente de quien la “pagaba”, promoviendo, divulgando y manipulando sucesos con arreglo a sus intereses personales.

Sin embargo, el historiador José Luis Corral opina lo siguiente: “Las cosas han cambiado mucho, pero siguen existiendo demasiados intereses políticos que intervienen en la distorsión de los hechos históricos y a comienzos del siglo XXI se sigue haciendo presentismo con la historia; es decir, se proyecta una idea política del presente en el pasado aunque para ello sea preciso alterarlo y adulterarlo hasta el ridículo”. Una imagen clara de esta situación es parte de la sociedad catalana, manipulada hasta la exageración por políticos que han creado a su alrededor un potente clientelismo alimentado, como no, por el dinero. Dinero que derrochan sin medida para sufragar su mentira y en la que juegan un papel muy importante la educación, la propaganda, los medios de comunicación, los "profesionales" adscritos a éstos, y los músicos, historiadores, arquitectos, etc., pagados y recompensados debidamente por la clase dirigente.

Sirva como ejemplo de esta manipulación, por ser una imagen muy conocida, su catedral “gótica”, aunque se podría poner cualquier otra muestra, ya que la mayor parte de su arquitectura ancestral es una reconstrucción del s. XX: Barrio Gótico, Plaza del Rey, Monasterio de Poblet, etc…

1

Cataluña es el país y la historia que nunca existió. Esta adulteración ha arraigado fuertemente en parte de la sociedad catalana, produciendo escenas tan absurdas e irracionales como la que protagonizó el conocido violonchelista Pablo Casals, un claro ejemplo del nacionalismo abducido, en la Asamblea de la ONU de 1971 donde se le entregó la Medalla de la Paz !¡. El desatinado músico hizo la siguiente e increíble declaración ante la Asamblea y el mundo:

escola-catalana_270x250
“Dejadme que os diga una cosa ... Yo soy catalán. Cataluña es hoy una región de España, pero ¿qué fue Cataluña? Cataluña ha sido la nación más grande del mundo. Yo os contaré el porqué. Cataluña tuvo el primer Parlamento, mucho antes que Inglaterra. Cataluña tuvo las primeras Naciones Unidas: en el siglo XI todas las autoridades de Cataluña se reunieron en una ciudad de Francia, pero que antes era de Cataluña, para hablar de paz. ¡Sí, en el siglo XI! Paz en el mundo, porque Cataluña ya estaba contra la guerra, contra todo aquello que las guerras tienen de inhumano. ¡Sí, en el siglo XI! ¡Eso era Cataluña!”.

Este disparatado fragmento de discurso de un, supuestamente, personaje ilustrado, es fiel ejemplo del éxito obtenido por la manipulación histórica y cultural en la que estaba y está sumergida la sociedad catalaJosepPlana.

Josep Pla, escritor y periodista catalán, inexplicablemente medalla de oro de la Generalidad, reclamó en su momento una nueva generación de historiadores catalanes que fueran fieles a la verdad: “¿Tendremos algún día en Cataluña una auténtica y objetiva Historia? ¿Cuándo tendremos una Historia que no contenga las memeces de las historias puramente románticas que van saliendo?”.  

Pero no son solo memeces románticas. El falseamiento y la adulteración de la cultura y la historia llegan a límites insospechados, si bien, en algunos casos y como consecuencia de tanta incoherencia y falsedad, los argumentos que se oponen a las manifestaciones nacionalistas pecan de los mismos vicios.

¿Cómo surge esta situación? A mediados del siglo XIX se genera en Cataluña un movimiento político y cultural denominado Resurgimiento (renaixenca), que creó, alteró, manipuló y falseó espacios, símbolos, idioma, arquitectura, historia, costumbres, danzas, etc. La locura llegó hasta sus propias “definiciones”, acuñando nomenclaturas y conceptos hasta entonces inexistentes: corona catalano-aragonesa, reyes de Cataluña, confederación catalano-aragonesa … hasta llegar actualmente a instituir los países catalanes, fruto ya de sus dementes convicciones. Como todos los nacionalistas necesitan una importante una entidad territorial y, de esta manera, se hace expansioncorona cataloaragonesaista, pero a la vez, colonialista. Su “territorio histórico” comprende Cataluña, Rosellón, Cerdaña, Valencia, Islas Baleares, Andorra, parte de la región de Murcia, la ciudad de Alguer en Cerdeña y el oriente de Aragón.

Y es de Aragón y de su Historia de donde se nutre sin mayor pudor. Se han apropiado de parte de su Historia, símbolos, territorios y monarcas. Llama la atención la rapacería sobre la bandera aragonesa, enseña que es protagonista de todas las reivindicaciones y manifestaciones nacionalistas-independentistas, a la que últimamente se le ha añadido una estrella al “estilo cubano”.

No hablaremos de las leyendas, teorías, sepulcros, monedas o cuadros en donde se reflejan los pros y los contras sobre el origen de la enseña catalana a la que se ataca y se defiende con la misma virulencia. Lo que está claro, es que las barras rojas sobre el amarillo o, mejor dicho, los palos de gules en campo de oro, es el emblema desde el siglo XII de la dinastía titular de la Corona de Aragón y de todos los territorios que se fueron incorporando a la Corona a lo largo de los siglos, incluido el condado de Barcelona.

El discutido emblema no representaba en sus inicios al Reino de Aragón, sino únicamente a la familia reinante, siendo conocido como el Senyal Reyal d’Aragón, careciendo por completo durante toda la Edad Media de valor institucional o, lo más importante, de valor territorial que es, precisamente, el que invocan actualmente los separatistas catalaAlcanizcastillo G002nes. 

Esto claramente se observa en las pinturas románicas del Castillo de Alcañíz, en el que el rey de Aragón Jaime I, entra en la ciudad de Valencia a principios del siglo XIII. Únicamente él y su abanderado, lucen el Senyal Real, distintivo propio del monarca. El resto de nobles utilizan los colores y enseñas propios de sus casas nobiliarias.

La asimilación del Senyal Real con el territorio, solo llegó cuando el Reino aragonés perdió completamente su independencia y se diluyó en la unión peninsular bajo la monarquía de los Austrias. Es en ese momento, cuando la enseña cuatribarrada pasará a representar al territorio del Reino de Aragón y no al monarca correspondiente, pero nunca como distintivo de otras entidades del noroeste peninsular que siempre estuvieron incluidas en el reino aragonés. Y así se inscribió en el escudo y título de los reyes de España, donde no figuró ni figura “ningún reino catalán”:

Majestad Católica, Rey de Castilla, de Aragón, de León, de Navarra, de Granada, de Jerusalén, de Toledo, de las Dos Sicilias, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Menorca, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jaén, de Los Algarves, de Algeciras, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de las Indias Orientales y Occidentales, de las Islas y Tierra Firme del Mar Oceáno.
Archiduque de Austria.
Duque de Borgoña, de Bramante, de Milán de Atenas y de Neopatria.
Conde de Habsburgo, de Flandes, del Tirol, del Rosellón y Conde de Barcelona.
Señor de Vizcaya y de Molina.
Rey de Hungría, Dalmacia y Croacia.
Duque de Limburgo, Lotaringia, Luxemburgo, Güeldres, Estiria, Carniola, Carintia y Wurtemberg.
Landgrave de Alsacia.
Príncipe de Suabia.
Conde Palatino de Borgoña.
Conde de Artois, Hainaut, Namur, Gorizia, Ferrete y Kyburgo.
Marqués de Oristán y Gocéano.
Margrave del Sacro Imperio Romano y Burgau.

Banderas Aragón, León y Castilla. Grabado de Jean y Lucas Doetecum (1558)

- Pintura Mural Castillo de Alcañiz.
- Catedral de Barcelona.
- José Pla.
- Avenida dedicada a la Corona Catalanoaragonesa¿?
- Detalle pinturas murales del Castillo de Alcañiz.
- Grabado de 1558: Exequias de Carlos I. Jeas y Lucas Doetecum. 



sábado, 30 de agosto de 2014

Catedral de León: los Apóstoles de la portada occidental.


apostoles

En el verano del 2009 fueron retiradas de la Catedral de León las 23 tallas que ocupaban las jambas de la fachada principal u occidental, y que ilustraban y decoraban las tres portadas, bajo un pórtico sustentado con pilares. Estas tres puertas son conocidas como Puerta de San Juan (Bautista), que ocupa el vano izquierdo, en el centro la Puerta del Juicio Final y, a la derecha, la Puerta de San Francisco (de Paula) (Ver en www.fonsado.com).

Periódicamente y desde su retirada, han surgido multitud de noticias y declaraciones acerca de una definitiva solución sobre la rehabilitación de las tallas, que implique una efectiva restauración y su sustitución en el exterior por copias, a imitación de lo que se hizo a mediados del siglo pasado con la magnífica Virgen Blanca del parteluz, que se retiró al interior y se sustituyó por una excelente copia realizada por Andrés Seoane.

2014-08-16 15.58.58 bis

Estas 23 esculturas repartidas en las jambas de la fachada occidental comprenden un periodo de ejecución que alcanza desde 1280 las primeras, a 1458, fecha estimada de la realización de las últimas. Según la situación en la que se encontraban, de izquierda a derecha, son las siguientes:

-         San Pedro, papa.
-         San Juan Bautista.
-         Rey David.
-         Rey Salomón.
-         Justicia.
-         Rey David joven.
-         San Andrés.
-         Santiago el Menor.
-         San Felipe.
-         San Bartolomé.
-         San Juan.
-         Santiago el Mayor.
-         San Pedro.
-         San Pablo.
-         Santo Tomás.
-         San Judas Tadeo.
-         San Mateo.
-         Profeta Isaías.
-         San Juan Bautista.
-         Reina de Saba.
-         Simeón.
-         Sibila Eritrea.
-         El Salvador    

Claustro

En un principio debió existir un proyecto iconográfico completo para las tres portadas, siempre a imitación de las fábricas francesas, muy anteriores a la leonesa. El problema económico constante y que, como vemos, aún se mantiene, debió ser la principal causa del caos en la ubicación de las tallas. Tan solo en la portada Juicio Final parece ser que pudo cumplirse el 90 % del conjunto escultórico previsto, destinado a la representación de los Apóstoles. Faltan las Apostoles 2 bisimágenes de dos de ellos, aunque se incluye a San Pablo.

El resto de los encargos para las otras dos portadas, debió de sufrir múltiples avatares a través del tiempo, dando lugar a cambios importantes en los artistas, a demoras considerables entre encargo y creación, a una ubicación inadecuada respecto del plan inicial pero, sobre todo, a la no culminación del proyecto originario dejándose de realizar varias figuras programadas, y dando lugar a espacios que se colmataron con obras tardías o a inconvenientes cambios de lugar, con objeto de tratar de salvar parcialmente la estética de las portadas. 

Como ejemplo, destacar la “deforme” alegoría de la Justicia que se encontraba situada en la portada de San Juan. Su desproporcionado tamaño se explica, según Waldo Merino, porque posiblemente formaba parte de un conjunto para ser contemplado en altura que se encontraba sobre el Abditorio, lugar de reunión del tribunal eclesiástico, que se encontraba en las dependencias existentes en el lado sur de la fábrica y que enlazaban con el Palacio Episcopal. Era la estructura conocida como Puerta Obispo, demolida en 1910.

Una vez apeadas las 23 tallas de su emplazamiento, tres de ellas, entre las que se encuentra la Sibila Eritrea (Ver en www.fonsado.com), se ubicaron bajo la torre Norte, en la Capilla de San Juan de Regla. El resto se instalaron en el claustro catedralicio, donde aún siguen.

Esta situación no presenta una solución a corto plazo. El Ayuntamiento ha ofrecido recientemente la colaboración de los artesanos de la Escuela Taller, para la realización de las réplicas de las tallas. Sin embargo, parece ser que la localización y coste de la piedra adecuada, resulta, de momento, un verdadero problema. En el caso de que se solucionase el problema en lo que queda de este año, el responsable del Cabildo estima un plazo de ejecución de tres meses por copia, es decir, en el mejor de los supuestos, la portada occidental de la Catedral de León no volverá a tener el conjunto total de sus tallas hasta dentro de seis años.

866603_1

Como hemos señalado, fue el proyecto iconográfico del apostolado el que quedó mejor resuelto. Las figuras de los Apóstoles ocupaban las jambas de la portada central y parte del espacio entre las puertas: siete a la izquierda y cuatro a la derecha. 

Los Apóstoles, los enviados, son los encargados de difundir las enseñanzas de Cristo (“Y envióles a predicar el reino de Dios, …” -Lc. 9, 2- ), pero también son los destinados a estar presentes como mentores en el Juicio, y este es el fundamento de su presencia en las jambas de la portada central de la catedral leonesa, conocida como portada del Juicio Final. Fueron doce los hombres que Cristo escogió para aprender sus enseñanzas y extenderlas por todos los lugares de la Tierra. No es un número al azar. Es un número perfecto que significa conquista, elección: doce son las tribus de Israel, los signos del zodiaco, los meses del año, doce los profetas del Antiguo Testamento; doce las puertas de la Jerusalén celeste, doce las legiones de ángeles y doce serán los hombres elegidos.

Última cena San Isidoro

A los doce originales: Simón Pedro, su hermano Andrés, Santiago (Mayor) y Juan de Zebedeo, también hermanos, Felipe de Betsaida, Bartolomé de Caná, Mateo el publicano, Tomás, Santiago el de Alfeo (Menor), Simón el Zelote, Judas Tadeo y Judas Iscariote, se les asocia Pablo, considerado el Apóstol de los gentiles, y, más tarde, Matías que sustituirá al traidor Judas Iscariote.

Entre los emplazamientos dispuestos para los Apóstoles en la portada central y los espacios entre las portadas, existían dos localizaciones sin tallas, posiblemente destinadas a Simón el Zelote y Matías, como luego veremos. San Pablo se incluye entre los representados, siendo en total once figuras las que se encontraban en las jambas. Todos llevan los pies desnudos, simbolismo de un fuerte concepto religioso, y todos visten túnica y manto.

Salvo tres, Juan, Mateo y Felipe, los demás son representados con barba, el resto se muestran con abundante melena ondulada. Destacar sobre su ubicación, que alternan su giro de cabeza; es decir, estaban colocados de manera que si uno mira a la derecha, el siguiente mira a la izquierda, el siguiente a la derecha, etc.

San Pedro
En cuanto al libro o filacteria que portan la mayoría de ellos, su posesión representa, alegóricamente, la ciencia y la sabiduría de las que son dueños. El discurso, la palabra oral, no tiene el valor de la palabra escrita. En la antigüedad, los textos, los libros, eran considerados sagrados, simbolizando la palabra de Dios, y mientras el libro abierto evidencia un contenido elaborado y revelado, abierto al mundo, el libro cerrado es señal de sabiduría interior.

Teniendo como referencia la imagen de Cristo-Juez situado en el centro del tímpano de la Portada Central, y de derecha a izquierda, el primer apóstol es Simón Pedro. Lleva los pies desnudos, filacteria en la mano izquierda y dos llaves en la derecha, sobre el pecho, atributo que le caracteriza como el apóstol encargado de la puerta o entrada en el ciEneroelo (“… yo te daré las llaves del reino de los cielos, y cuanto atares en la tierra …” -Mt. 16,18- ). La posesión de las llaves del “cielo” no es exclusiva de Pedro. En la mitología romana el dios Jano es el encargado de las puertas del Olimpo y poseedor de las llaves que permiten traspasarlas. Aquellas puertas guardaban el tiempo, eran las puertas de la temporalidad, por eso le fue consagrado el primer mes del año (“Ianuarius” = enero). 

Pedro, hombre anciano, pero vigoroso, casi siempre es representado con facciones toscas que recuerdan su extracción humilde. Normalmente se muestra con barba corta y calva incipiente. No es este el caso de León, en donde el apóstol posee abundante barba y pelo rizado.

Santiago peregrino BIS
A su derecha, Santiago de Zebedeo, Santiago el Mayor, descalzo, representado como peregrino. La figura del Apóstol no se representa con la cruz abacial de doble travesaño, como primer arzobispo de España; ni con la espada envainada, en memoria de su martirio, como en Reims, Chartres y Amiens, o desnuda, como en Nôtre Dame de París. En León, Santiago es peregrino y cubre su cabeza con el sombrero de fieltro y ala ancha, adornado con venera, que era usado con habitualidad en el Medievo.

compostela_el_parteluz
De aspecto amable y bondadoso, sostuvo en su mano derecha el bordón de romero, de peregrino, que el tiempo ha hecho desaparecer; de su hombro izquierdo cuelga un pequeño y típico zurrón, también con venera. Es, junto a la Virgen Blanca del parteluz, posiblemente la talla más significativa de la portada occidental de la Catedral de León, aunque desconocida para la mayoría.

Como ritual obligado a su largo tránsito y episodio final de la aventura, los peregrinos funden su mano en la piedra, entierran sus dedos en el parteluz del Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela, en el Árbol de Jesé, dejando allí parte de la esencia del viaje y recogiendo el testimonio de millones de caminantes que, en aquellos cinco huecos, han dejado desde antiguo un poco de su espíritu. Esto era posible hasta el año 2005, fecha en la que se prohibió por el supuesto deterioro de la columna.

LeónMuchos kilómetros atrás, en la ciudad de León, los viajeros del Camino, en ceremonia semejante, aunque más sencilla y poco conocida, remedaban la misma escena en la Catedral, bajo la talla del apóstol Santiago, antes de su traslado al interior del templo.

Este discreto lugar, poco o nada frecuentado en estos últimos años, fue durante siglos punto de referencia de miles de peregrinos que en su camino se han acercado a la Catedral leonesa y han dejando su huella visible en el desgaste del pilar central que “sostenía” al Apóstol. Con el paso del tiempo, el delgado fuste se ha ido moldeando por las caricias de muchas manos y el roce piadoso de medallas, cruces u objetos Juan 1queridos, que buscaban la energía, la tradición, el aliento del santo, el poder y la magia que emerge de nuestra Catedral o, tal vez, el vigor y el ánimo de viajeros anteriores.

El apóstol San Juan se encuentra al lado de Santiago. De aspecto joven, sostiene en sus manos un cilindro que no puede representar más que el caldero de aceite hirviendo al que fue arrojado y del que salió sano y salvo. San Juan, cuando se muestra como evangelista, es hombre anciano de larga barba. Sin embargo, la representación occidental de Juan, como apóstol, es de hombre joven, agraciado y algunas veces un poco afeminado, con pelo largo y rizado, nunca con barba. Esta última es la imagen que podemos ver en la Catedral.

San BartoloméA la derecha de Juan y entre las protadas se encontraba San Bartolomé. Tiene un libro cerrado en la mano izquierda y un cuchillo en la derecha, hoy desaparecido, del que se aprecia todavía el pomo. El cuchillo es su atributo característico, ya que fue desollado vivo y posteriormente decapitado. Louis Reau, historiador del arte francés, afirma sobre el martirio de BartoSan Felipelomé, que, como ya existían muchos mártires entre los apóstoles que había sido decapitados, crucificados, apedreados, etc., se optó por contar un martirio menos común, e hicieron de Bartolomé el Marsias cristiano.

A su lado, con aspecto muy joven, San Felipe. Sonriente, con filacteria en la mano derecha y lanza, prácticamente desaparecida, en la izquierda. La lanza o pica, atributo inicial, con el tiempo se transformó en una pequeña cruz latina, símbolo asociado a su martirio, ya que fue crucificado bajo la persecución de Domiciano.

Felipe ya se encontraba entre los seguidores de Juan el Bautista cuando éste señaló por primera vez a Jesús como el Cordero de Dios. Al día siguiente de captar a Pedro y cuando estaba a punto de partir hacia Galilea, Jesús se encontró casualmente con Felipe y le llamó al apostolado únicamente diciendo: “Sígueme”.

A la derecha de Felipe está Santiago el Menor, con libro cerrado en la izquierda y un bastón en la derecha, utensilio que le identifica. Fue torturado hasta morir como consecueSantiago el Menorncia del apaleamiento que sufrió por un batanero que empleó el mazo que utilizaban estos artesanos para el acabado de los tejidos.

San Pablo denomina a Santiago hermano del señor (“Y no vi a ningún otro apóstol fuera de Santiago, el hermano del Señor” -Gál. 1-19-). Este es el origen de que muchos artistas representen a Santiago y a Jesús con facciones muy parecidas. Se ha interpretado que esta igualdad en los rasgos físicos entre ambos, es lo que originó la identificación mediante el episodio conocido como “beso de Judas” en el Huerto de los Olivos, con el fin de evitar un posible confusionismo en el momento del prendimiento. 

Los artistas que trabajaron en la Catedral leonesa tuvieron en cuenta la tradición sobre el parecido Santiago y Jesús, y de todos los apóstoles que se muestran en la portada, si existe alguno que se parezca a las representaciones más comunes de Cristo, este es Santiago el Menor.

San Andrés
A su lado estaba emplazado San Andrés, hermano de Pedro. Casi siempre se le personifica como hombre entrado en años, con pelo y barba blanca. Muestra libro cerrado en la izquierda y antorcha en la derecha, atributo éste que le identifica como protagonista del milagro en el que salva su vida apagando el fuego que había sido provocado en su casa. Bajo sus pies, parecen apreciarse también formas de llamas relacionadas con el mismo milagro. Desde finales de la Edad Media, toma relevancia la cruz en forma de X, o Cruz de San Andrés, como distintivo de su martirio y muerte.

Según la tradición, que no se apoya en ninguna fuente documental, San Andrés fue crucificado en Patrás (Grecia) en una cruz en forma de aspa y en la que estuvo padeciendo durante tres días. Este martirio quedará como la representación simbólica del sufrimiento y la humildad.

La Cruz de Borgoña o de San Andrés fue introducida en España por la “guardia borgoñona” que trajo Felipe I el Hermoso en 1506, al contraer matrimonio con la reina Juana I de Castilla. Era el signo de la casa de su madre, María de Borgoña, que venía usándose desEspañade Juan “Sin Miedo”, duque de Borgoña de 1404 a 1419, que así lo había establecido al ser San Andrés el patrón del Ducado de Borgoña. 

Este es el origen más conocido de la Cruz de Borgoña, tan presente en la monarquía y el ejército español, sobre todo como distintivo de los imbatibles Tercios y en la fuerza aérea. En España la Cruz de San Andrés ya se representaba en algunos estandartes doscientos años antes, tras la toma definitiva de Baeza por Fernando III el 30 de noviembre de 1227, día de San Andrés.

Al otro lado del parteluz, en el primer lugar, a la izquierda de Cristo Juez y La Virgen Blanca, se sitúa San Pablo que, como hemos San Pablocitado, no figuró entre los doce elegidos, su figura relevante en la propagación de la fe, fue asimilada por la Iglesia a uno más de los apóstoles. El mismo se considera uno de ellos y así deja constancia en sus Epístolas (“… ¿No soy apóstol? … Si para otros no soy apóstol, para vosotros ciertamente lo soy; pues vosotros sois, en el Señor, el sello de mi apostolado” - 1 Cor. 9, 1-).

En su mano izquierda sostiene el libro cerrado y en su derecha, por su factura, es previsible que mantuviera una espada, actualmente desaparecida, símbolo de su martirio y que se repite permanentemente en las representaciones medievales del apóstol. La figura leonesa, en comparación con el resto de apóstoles, resulta la menos afortunada en el aspecto físico: baja estatura, calvo y cuellicorto. La realidad no debió ser muy diferente. Se conoce que no era muy agraciado físicamente, ya que se Tomáshabla de su nariz exagerada, calvicie pronunciada, baja estatura, figura desgarbada y carácter enfermizo.

A la izquierda de San Pablo se halla Tomás. Lleva en su mano derecha y apoyado sobre el pecho un libro de pequeño tamaño, además de una escuadra de constructor, hoy en parte destruida, uno de sus más usados atributos. Se atribuye a Tomás la evangelización de Oriente y tiene una gran importancia tanto en Siria como en la India. Cuenta la tradición que el rey indio Gundaforo, le encargó la construcción de un palacio. Para ello le entregó una importante suma de dinero que el apóstol repartió entre los necesitados, explicándole después al rey que el “palacio” estaba preparado para él en el Paraíso, y que sólo podría acceder a él una vez muerto. La ira del monarca hacia el apóstol fue apaciguada por el propio hermano rey que, milagrosamente resucitado, le indicó que Tomás tenía razón. Gundaforo perdonó a Tomás y se convirtió al cristianismo.

Los dos restantes apóstoles son los únicos que no muestran ningún distintivo sobre sus milagros, hechos o instrumentos relativos a su martirio. El primero, al lado de Santo Tomás, lleva en sus manos una filacteria o rollo, igual que Felipe y Pedro. Como ya hemos comentado, su posesión simboliza la sabiduría de la que son portadores. Podría tratarse de Matías, Simón el Zelote, Mateo el publicano o Judas Tadeo. Nos inclinamos por Judas Tadeo ya que en las catedrales francesas este apóstol, que juega un escaso papel en los Evangelios, se le representa con libro o tabla, en parte motivado por la epístola que escribió: “Epístola católica de San Judas”, en la que exhorta a la perseverancia en la fe, describiendo los horrendos castigos que les espera a los impíos.

San JuanEl último apóstol, a la izquierda del que hemos considerado sea San Judas Tadeo, puede tratarse de Matías, Simón o Mateo. Tampoco es portador de ningún atributo identificativo de su martirio o de sus eventos, salvo un libro, en este caso abierto, que contrasta con los cerrados de todos los demás. Este hecho, puede señalar a San Mateo, autor del primer Evangelio, que muestra así al mundo la palabra de Dios. Ya hemos comentado que el significado del libro abierto, como oposición al cerrado, muestra, enseña la ciencia y el conocimiento al exterior. Su mano izquierda, cerrada, pudo llevar en su momento algún instrumento relacionado con su vida o martirio: hacha, cuchillo, hoz o una bolsa de monedas, ya que fue recaudador de impuestos antes de seguir a Cristo.

Los escultores y vidrieros de la Edad Media se inspiraron para representar a los Apóstoles en los hechos más o menos novelados que fueron narrados magníficamente en la Leyenda Dorada por Santiago de Vorágine y en la obra de Pseudo-Abdías. Los fieles no ignoraban el contenido de estas obras y los detalles de la vida y muerte de cada uno de los Apóstoles. Por eso necesitaban identificarlos con instrumentos, utensilios, etc. que formaran parte de su existencia dedicada, como herederos de la palabra, a difundir la doctrina de Cristo:  “Id pues, y adoctrinad a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todas cuantas cosas os ordené. Y sabed que estoy con vosotros hasta la consumación de los siglos” (Mt 28. 16-20). Y así los representaron los artistas en la Catedral de León.

-Apóstoles. Izquierda Portada Central.
- Idem. Sin tallas.
- Andrés Seoane. Virgen Blanca.
- Claustro Catedral.
- Apóstoles. Derecha Portada Central.
- Idem. Sin tallas.
- 2009: retirada de imágenes.
- Última Cena. Panteón Real de San Isidoro. León.
- San Pedro.
- Enero. Calendario románico del Panteón Real San Isidoro.
- Santiago.
- Pórtico de la Gloria. Santiago de Compostela.
- León. Fuste de Santiago.
- San Juan.
- San Bartolomé.
- San Felipe.
- Santiago el Menor.
- San Andrés.
- Cruz de Borgoña o San Andrés.
- San Pablo.
- Santo Tomás.
- San Judas Tadeo.
- San Mateo.



jueves, 31 de julio de 2014

San Francisco de Asís en León


San Francisco. Camona. Diario de León
Este es el insólito logotipo oficial para la conmemoración del “Octavo centenario del viaje de San Francisco de Asís a Compostela”. Este anagrama, creado por el artista de Lalín, Antón Llamazares, representa una pieza irregular de cartón que se supone simboliza la austeridad franciscana. Cuenta con una leyenda en “alfabeto delfín”, alfabeto que, según declara el propio artista gallego, ha sido creado por él mismo. La frase que se incluye en la pieza del cartón se “traduce" como: “Asís 800 Compostela”, todo un derroche de “arte y originalidad” ¿?:

clip_image002

Este despliegue de iconografía, actos, celebraciones, etc., creados por instituciones y patronatos, tienen como principal protagonista a la Xunta de Galicia. Manda el turismo. Y así, todos estos eventos se realizan sin tener la seguridad de que el santo italiano arribara en realidad a la ciudad gallega, ya que no existe ningún dato histórico sobre su estancia en Compostela. Lo que en realidad se conoce es que San Francisco no pudo finalizar el viaje planeado, debido a una grave enfermedad que le hizo regresar a Italia. Se estima que en el 7 de junio del 1215 estaba ya en Porciúncula, cerca de Asís, para el Capítulo que venía celebrando su Orden en Pentecostés. Así mismo, en noviembre de ese año, San Francisco acudió como representante de la Orden Franciscana al IV Concilio de Letrán, convocado por Inocencio III.

La leyenda dice que San Francisco durante su "estancia" en Compostela se hospedó en casa de un carbonero llamado Pedro Cotolay, a quién, por inspiración divina, le encargó la construcción de un convento. Le envío a una fuente de la ciudad donde el carbonero encontró un tesoro, gracias al cual, consiguió realizar la petición del santo. Este “suceso milagroso”, a todas luces una ficci
Cotolayaón popular, no impide que se estimule de todas las maneras posibles el turismo y, de esta manera, durante todo el año 2014 se entregará a los peregrinos, junto con la tradicional compostelana, otro certificado llamado cotolaya, en recuerdo del piadoso carbonero y la obra del franciscano en Santiago.

¿Porqué su viaje a España? En 1212 la victoria de los reinos cristianos sobre los almohades en las Navas de Tolosa, movieron en aquel momento a un jovencísimo Francisco, de apenas 31 años y con una gran ambición catequística, a realizar nuevas conquistas en su apostolado. En el otoño de ese mismo año se embarcó en el puerto de la ciudad de Ancona, población costera del Adriático, con intención de ir a predicar a tierras musulmanas. Sin embargo, una fuerte tormenta lo llevó hasta las costas de Dalmacia, desde donde pudo regresar penosamente a Italia.

Un año después, volverá a intentar, esta vez por tierra, llegar a tierras africanas a través de Gibraltar. Cruzará Francia y entrará en España, pero antes de seguir camino hacia el franciscanos-en-el-camino-300x305sur, pretenderá visitar primero Compostela e inicia el camino hacia la ciudad del Apóstol.

Todo apunta a que entró en la Península en el 1214, pero no se puede descartar el 1213 como el año de su llegada a España. Otro punto discutible es el lugar de entrada. Se señala que cruzó Francia y que entró por el camino aragonés, pero también se asegura que el lugar elegido fue el pirineo navarro. Los catalanes (en su linea) afirman que llegó por mar al puerto de Barcelona y que realizó varias fundaciones por los condados catalanes. Todo es muy confuso. Lo que resulta claro, es que Francisco estuvo en tierras españolas durante algunos meses del periodo comprendido entre la Pascua del año 1213, cuando recibe la donación del conocido Monte Alvernia por parte del conde Orlando dei Cattanei para edificar un cFrancisco_de_Zurbaran_-_San_francisco_de_Asís_en_éxtasisonvento, a noviembre del 1215, cuando asiste al IV Concilio de Letrán.

Como vemos, no se conoce exactamente la ruta que tomó San Francisco hacia Compostela, pero lo cierto es que, a raíz de su llegada a la Península, se fundaron muchos conventos por todos los reinos hispanos. 

Tras la visita del santo, en 1217 llega a España una primera expedición franciscana con Bernardo de Quintavalle, y dos años después, en 1219 y por encargo del Capítulo General, el franciscano Juan Parente encabeza otra con más de un centenar de frailes. Seguramente de estas dos misiones saldrían la mayoría de las fundaciones que hoy se consideran realizadas personalmente por Francisco, entre ellas la leonesa.

Conviene destacar, que todavía en el año 1214 San Francisco se resistía a que sus frailes se establecieran en conventos y abandonasen la vida itinerante de predicadores, lo que demuestra que directamente no debió de realizar muchas fundaciones en España, tal vez ninguna.

Como vemos, la leyenda sobre la llegada y estancia de Francisco en Compostela no es muy convincente. Tampoco se puede verificar lo que relata el jesuita San Luís Gonzaga en el s. XVI. Gonzaga asegura que San Francisco se reunió en Burgos con el rey Fernando III, al que, al parecer, mostró y expuso la Regla de la Orden Franciscana. Se dice que aquella reunión resultó tan decisiva, que quedó plasmada en las portadas de la catedrales de Burgos y de León.
coronería
Recordamos que en aquellas fechas era rey de León Alfonso IX y como rey de Castilla reinaba su eterno oponenete Alfonso VIII. Fernando III no reinará en Castilla hasta 1217, fecha en la que llega a España el compañero de Francisco, Bernardo de Quintavalle, pudiendo ser éste el franciscano representado en la Puerta de la Coronería de la catedral burgalesa, que guarda turno para la entrevista con el monarca castellano.

Lo mismo ocurre en la catedral de León. En el dintel de La Puerta del Juicio Final, un franciscano dialoga con un personaje coronado. En lo referente a nuestra catedral, no se debe obviar que la Orden Franciscana es una de las que muestran mayor interés en la culminación de la fábrica leonesa. Es verdad que en su posible viaje a Compostela, Francisco pudo visitar la ciudad de León y, presumiblemente, fundar el convento que, aún hoy, lleva su nombre y que se encuentra hacia el sur, a extramuros de la que fue ciudad medieval. Sin embargo, lo más probable, es que la fundación franciscana en la ciudad se deba a alguno de los hermanos que llegaron tras San Francisco, a los nombrados Bernardo de Quintavalle o Juan Parente.

Nueva4

Nuestra catedral, como homenaje a la Orden Franciscana, aún hoy mantiene la portada del lado de la epístola, a la derecha de la portada central o del Juicio Final, con el nombre de "Portada de San Francisco". En ella se muestra, como tema principal, la Muerte, Exequias y el Triunfo o Coronación de la Virgen, argumento que, junto con la representación del Juicio Final, ocupa una p866129_1 (1)arte importante de las representaciones escultóricas en la decoración de las fábricas góticas en el s. XIII.

La denominación de la Puerta no tiene que ver directamente con el santo de Asís. Esta denominación tiene su origen en la primitiva advocación a San Francisco de Paula, titular que fue de la capilla existente bajo la torre sur o del reloj, posteriormente dedicada a Santa Inés, si bien, en la actualidad, está ocupada por un servicio de información que atiende a los visitantes del templo. En la primitiva capilla se situaba la talla del santo, conocido en nuestra Catedral como el “santo negro”, debido al hábito de su Orden confeccionado totalmente en ese color, figura que hoy se puede contemplar en el Museo Catedralicio.

San Francisco de Paula (1.416-1.507), influye poderosamente en la historia religiosa del Renacimiento, iniciado sus pasos en el convento franciscano de San Marcos Argentato, en Cosenza, y siguiendo e imitando a San Francisco de Asís en la libertad dDSC03007 2e espíritu y en su modo filial de vivir en manos de Dios. Con posterioridad, funda la Orden denominada de los Mínimos, con el fin de diferenciarla de los “hermanos menores” de Francisco, buscando en la práctica de la nueva Regla aún mayor pobreza y austeridad, de ahí el nombre de Mínimos.

Volviendo al recorrido de San Francisco por territorio hispano, señalar que también existen representaciones de Francisco fuera del tradicional Camino de Santiago, lo que demuestra el “desorden” en las leyendas, historias, mitos, tradiciones, etc., alrededor de la estancia del santo en España. Como ejemplo, citar, por curiosa, la ciudad salmantina de Ciudad Rodrigo. 

En el crucero de su catedral, se conserva una escultura de Francisco fechada en el s. XIII, en la que aparece con un báculo de peregrino, sin barba y descalzo. Es considerada la primera representación del santo en piedra y, según se cuenta, se talló en memoria de su paso por la ciudad ¿?. La talla coincide con la descripción que realiza el compañero y biógrafo del santo, beato fray Tomás de Celano: Era de medasis baculo (3)iana estatura, más bien pequeño; cabeza redonda y bien proporcionada, cara un tanto alargada en óvalo, frente llana y pequeña, ojos ni grandes ni pequeños, negros y de sencilla mirada, cabellos negros, cejas rectas,  nariz bien perfilada, enjuta y recta, orejas levantadas pero pequeñas, sien aplanada, lengua insinuante, fogosa y aguda, voz vibrante, dulce, clara y sonora, enjuto de carnes, vestido áspero, sueño brevísimo, trabajo continuo. En su grande humildad se mostraba dulce con todos, conformábase fácilmente con las costumbres de todos. Era el más santo entre los santos, y entre los pecadores  reputábase uno de ellos.

CONVENTO DE SAN FRANCISCO DE LEÓN

zurbara1_pSegún algunas tradiciones el Convento de San Francisco de la ciudad de León, fue fundado por el mismo San Francisco en su estancia en España y camino de Compostela. Como hemos visto esto resulta improbable, pero lo que es cierto es que a mediados del siglo XIII los franciscanos ya tenían casa en León, posiblemente gracias, como venimos diciendo, a la llegada a la ciudad de Quintavalle o Parente. La fundación fue protegida por papas y reyes, y lugar elegido por las familias nobles leonesas para lugar de enterramiento.

Se conoce que la antigua iglesia leonesa de San Francisco era de dos naves, con varios enterramientos y reliquias importantes. Son desconocidas las causas por las que se demolió a mediados del s. XVIII. En 1763 se inicia la obra del nuevo templo que fue consagrado en 1791 por el Obispo Cuadrillero.
Nazareno Dainos
Iglesia y convento llegaron hasta la desamortización de Mendizábal en septiembre de 1835, momento en el que fue abandonado por los religiosos. Durante casi 50 años, convento e iglesia fueron utilizados para diversas actividades: residencia, fragua, taller, carbonería, etc. 

Algunos objetos artísticos pudieron salvarse: el altar mayor se encuentra en Boñar, una campana en su iglesia se trasladó a la de San Martín, lo mismo que la espléndida y conocida Dolorosa, obra de Luís Salvador Carmona. Del mismo artista es la cabeza de San Francisco, que se encuentra en el Museo de León. También se encontraba en el convento franciscano el conocido Nazareno (anónimo del XVII) que se muestra por las calles leonesas en la popular procesión del Dainos. Como curiosidad, señalar que el pavimento de losas que hoy día se encuentra bajo los soportales de la Plaza Mayor, corresponde al suelo de la antigua iglesia franciscana.

capuchinos

En 1880 los miembros de la Orden Tercera (seglares) adquieren los antiguos locales franciscanos, de los que se hace cargo la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos,
una reforma de los Franciscanos de la Observancia y pertenecientes a la Primera Orden de San Francisco. Es la única división de los observantes que ha podido permanecer independiente hasta el día de hoy.

El 8 de diciembre de 1882 se bendecía e inauguraba la reconstruida iglesia, estableciéndose desde entonces una pequeña comunidad capuchina para la custodia y el servicio de la misma. Durante el siglo XX se fueron completando distintas obras de construcción, hasta el edificio que hoy conocemos.

866 9 San Fco-Pedro de Mena-Catedral ToledoEn la actualidad los capuchinos realizan tareas educativas, apostólicas y, posiblemente las más conocidas, sus actividades sociales. Ésta última de ayuda permanente a los necesitados de la ciudad, que viene a continuar con la labor que a lo largo de los siglos desarrollaron los hermanos de la fraternidad. 

Conocida es también la actividad educativa que a día de hoy contempla el bachillerato y la formación profesional, además de dirigir una residencia universitaria. La actividad apostólica se realiza a través del culto diario en la iglesia (Iglesia Conventual de San Francisco el Real. PP. Capuchinos) y como sede de distintas cofradías y asociaciones que tiene allí su sede: Congregación de la Divina Pastora y la Cofradía de la Expiración y del Silencio.

Parque San Francisco
En este recorrido por la fundación franciscana de León, no podemos olvidar el Parque que lleva el nombre del santo y que está lindando con la iglesia y convento. Gracias a unos terrenos cedidos por los monjes benedictinos del convento de San Claudio, a comienzos del siglo XIX la sociedad de Amigos del País se dedicó a organizar como terreno experimental y jardín público, el campo aledaño a la iglesia y convento franciscano. 

A partir de 1835 se dedica únicamente a jardín público y, a mediados del s. XIX, pasó a ser gestionado por el Ayuntamiento de la ciudad con la denominación de “Campo frutal”. Fue lugar de reuniones y paseos bajo la sombra de tilos y castaños, y aun hoy es lugar de descanso y juegos y uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Con motivo del octavo centenario del nacimiento de San Francisco de Asís, se colocó una talla del santo, obra del escultor Muñoz Alique, que junto con la Fuente de Neptuno, obra del XVIII de Mariano Salvatierra e instalada en el Parque a mediados del XX, conforman la obra escultórica del tradicional y entrañable jardín "franciscano".




- Cabeza de San Francisco de Asís. Luís Salvador Carmona. Museo de León.
- Logotipo de "Octavo centenario del viaje de San Francisco de Asís a Compostela”. Antón Llamazares.
- Alfabeto Delfín.
- Cotolaya.
- Cartel "Franciscanos en el Camino".
- San Francisco en éxtasis. Zurbarán.
- Catedral De Burgos. Detalle Puerta de la Coronería.
- Catedral de León. Dintel Puerta del Juicio Final.
- Idem. detalle.
- San Francisco de Paula, el "santo negro". Museo Catedral de León.
- San Francisco de Asís. Catedral de Ciudad Rodrigo.
- San Francisco de Asís. Zurbarán.
- Nazareno (Dainos).
Iglesia Conventual de San Francisco el Real. PP. Capuchinos.
- San Francisco de Asís. Pedro de Mena.
- Fuente de Neptuno. Parque San Francisco.
- San Francisco de Asís. Parque de San Francisco.