miércoles, 31 de octubre de 2018

Menos calabazas y más Tenorio


En el s. IX, concretamente en el 835, el papa Gregorio IV introdujo para toda la cristiandad la fiesta de difuntos en otoño. Sin embargo, fue su contemporáneo, el hijo y sucesor de Carlomagno, el emperador Luis I el Piadoso (Ludovico Pío), quien fijó el 1 de noviembre para honrar a todas las almas bienaventuradas.
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El abad de Cluny, San Odilón, a finales del s. X, promovió prolongar la fiesta al día siguiente, con el fin de rezar por el resto de las almas fallecidas que aún se encontraban purificándose en el Purgatorio.


Durante la festividad de Todos los Santos, víspera del Día de Difuntos, se viene  representando en España y parte de hispanoamérica, la obra teatral de José Zorrilla: D. Juan Tenorio, sin que se conozca exactamente cuando se inicia realmente la costumbre de representar la obra en estas fechas.

Raimundo_de_Madrazo._Retrato_de_María_Guerrero_en_Doña_Inés._1891 Parece ser que el origen de poner en cartel esta obra en fechas tan señaladas, se deba a que, aunque el texto se estrena en el Teatro de la Cruz de Madrid en el mes de marzo de 1844 (no tuvo mucho éxito), la segunda vez se representa dieciséis años más tarde, concretamente el 1 de noviembre de 1860 en el Teatro Novedades, también de la capital de España.

Señalar que el Tenorio es la pieza teatral más representada en la historia de la Literatura Española desde su estreno, y entre las representaciones más populares destaca la que en 1890 y ante el propio autor, protagonizó la célebre actriz María Guerrero en el Teatro Español que el pintor Raimundo de Madrazo inmortalizó en un bello cuadro.


Puede que la puesta en escena aquel 1 de noviembre de 1860 tuviera algo que ver en el origen de esta tradición, sin embargo, se coincide en afirmar que la costumbre de la representación se estableció por los grandes recursos dramáticos que se usan en la segunda parte del texto, donde la muerte adquiere el protagonismo con las figuras fantasmagóricas que, en el cementerio, tratan de salvar y redimir el alma de un D. Juan arrepentido.

SEVILLA HOSPITAL DE LA CARIDAD VANITAS - LA MUERTE Y EL CABALLERO - 1670 - BARROCO ESPAÑOL Obra de CAMPROBIN PEDRO 1605/74

Actualmente, en nuestro país, existen dos opciones para la celebración de estas fiestas. La primera, disfrazarse de algún personaje siniestro y festejar la fiesta anglosajona de Halloween. La segunda y más nuestra, continuar con la tradición y acudir al teatro para disfrutar del Don Juan. Si no hay posibilidad, siempre queda la opción de volver a ver el clásico Estudio 1 de 1966: Don Juan Tenorio, protagonizado por Francisco Rabal y Concha Velasco. Como suele decirse … “Menos calabazas y más Tenorio”.



- Cartel anunciador de la obra D. Juan Tenorio.
- D. José Zorrilla. Antonio María Esquivel.
- María Guerrero como Dª Inés. Raimundo Madrazo.
- El caballero y la muerte. Pedro de Campobrín.
- Video: D. Juan Tenorio (Estudio 1). Alexis Clio.


miércoles, 3 de octubre de 2018

Nuevamente ... San Froilán

Cada año que trascurre, la fiesta de San Froilán se vuelve más popular en la ciudad. Regresa la tradición, los carros, el Foro u Oferta, el mercado, las avellanas y la morcilla, la música y el baile, las Cantaderas… En una palabra León vuelve a la esencia de su pasado.
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El 5 de octubre del año 905 muere en la ciudad de León el obispo Froilán. Después de 1111 años del suceso, se sigue recordando y celebrando su paso e impronta en esta ciudad y en el reino leonés. 

Nace Froilán, según las crónicas, en los arrabales de la localidad de Lugo en el año 833, en el lugar denominado Regueiro dos Hortos, espacio a extramuros de la ciudad ubicado entre la Puerta Miñá y la Puerta del Postigo de la muralla romana, muy cerca de la vieja Catedral en la que, de acuerdo con la tradición, fue bautizado por “padres nobles y piadosos”, que le imponen por nombre Froilán, nombre de origen germano cuya raíz original significa “señor”.

Por ese lugar, que ve nacer y crecer a Froilán, la capital lucense se abre al oeste por la antigua calzada romana XIX del Itinerario de Antonino que, tras vadear el poderoso Miño, lleva a los viajeros hasta la tumba de Santiago, descubierta en el 813.

Posiblemente Froilán los vio pasar y habló con ellos, descubriendo que su peregrinaje pretendía la búsqueda del aprendizaje de las bases y fundamentos del conocimiento humano, y que seguían aquella ruta atávica marcada desde la noche de los tiempos. Aquella ruta se mantuvo imperturbable a pesar de las invasiones, al poder y la fuerza de nuevas culturas y a la intolerancia de las distintas religiones imperantes a lo largo de los siglos.

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Sobre aquel lugar del camino, Froilán vivirá sus primeros años; pero no serán aquellos peregrinos quienes influirán en el ánimo del joven, será el ascendente de la cercana Catedral, la que intervendrá en su educación y formación gracias a la escuela que los canónigos mantenían en el templo. Sin embargo, no hay que olvidar la existencia de cronistas que aseguran que fue educado por su madre, elevada posteriormente a los altares (Santa Froila), dedicándose desde muy temprana edad al estudio de los asuntos sagrados. Según atestiguan, ya desde niño, “gustaba de amor al retiro, soledad y oración”. Hay también quién afirma que, “su cultura, litúrgica y patrística, que era mucha, la adquirió por su cuenta”.

Eran tiempos de reformas. Alfonso II, desde su sede regia instalada en Oviedo, restauraba en su corte la tradición visigótica. Asimismo, el propio monarca, junto con nobles y obispos, promovían vivamente la renovación monástica del nuevo reino que había quedado asolada por la invasión islámica. Froilán que, según se cuenta en aquellos años, “temía a Dios y elevaba su corazón a las regiones altas para contemplar al Señor; miraba siempre para las cosas humildes y, lleno de fe y de buenas obras, andaba por los caminos de la virtud, como buen negociante de los caminos de Dios”, se imbuye en esa nueva corriente y con 18 años abandona padres, casa y ciudad, para dirigirse al corazón del Reino, a las montañas leonesas, con el fin de vivir en soledad, pero también de predicar a las gentes: “de su boca emanaban las maravillas del Señor”.

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Su primer retiro será en la conocida Gruta de Ruitelán, al oeste de la provincia, en la zona de Valcárcel. De allí se traslada a las montañas del Curueño, donde coincide con Atilano, presbítero aragonés, decidiendo ambos proseguir su vida ermitaña en la Gruta de Valdorria. La fama de hombres santos, llega hasta el obispo de León que les pide que funden un monasterio bajo la Regla de San Benito; el lugar escogido será Valdecésar.

Tras la Batalla de la Polvorosa en el 878, que condena a los musulmanes al sur del Duero y devuelve la tranquilidad y seguridad a las riberas del Esla y Órbigo, Alfonso III hace llamar a Froilán para que contribuya en la repoblación y cristianización de la zona. Froilán fundará el Monasterio de Tábara, que será uno de los más importantes monasterios benedictinos de la Edad Media, especialmente famoso por su scriptorium y sus admirados beatos: Morgan, Tábara y Gerona.

En el año 900 fallece el Obispo Vicente de León y monarca y pueblo leonés coinciden en solicitar a Froilán que ocupe la Diócesis de la capital de Reino. Froilán será ordenado sacerdote y consagrado obispo de León el día de Pentecostés del año 900.

Durante su larga vida como eremita, evangelizador, fundador y obispo en tierras del Reino de León, no hay constancia de su regreso a Lugo. Sin embargo, el nacimiento de Froilán en la ciudad gallega, hará que, con el tiempo y el prestigio del Santo, las autoridades lucenses promocionen y divulguen entre el pueblo su devoción. El fervor popular, conducirá a la Diócesis de Lugo 900 años después de su muerte, en 1.605, a declararle Patrón de la ciudad. En 1.614, tras la petición del Ayuntamiento de Lugo, se enviarán desde León a la ciudad gallega algunas reliquias del Santo Patrón, para su exposición y adoración por los lucenses.

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Pero es León donde realmente se conmemora la festividad de San Froilán. Desde hace siglos se celebra la que es, sin duda, la más importante de las romerías de la provincia que el Santo "comparte" con la fiesta de La Virgen del Camino, y que es conocida como la "La Romería de San Froilán" : 5 de octubre de cada año.

¿Porqué esta celebración conjunta? Julio de Prado cree que el motivo fueron las epidemias, calamidades y las brutales sequías que se produjeron durante los ss. XVI y XVII, originando rogativas y procesiones conjuntas de La Virgen del Camino y el Arca de las Reliquias de San Froilán.

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La gran afluencia de fieles a la famosa Romería procedentes de todos los pueblos leoneses, pero también de otras provincias, sobre todo desde Asturias, hizo que la fiesta religiosa sea también una fiesta de convivencia, que se acompañaba con tradicionales comidas-meriendas, principalmente de tortilla que se regada con abundante vino de la tierra, degustándose en grupos de parientes, amigos o vecinos en la explanada del Santuario de la Virgen. Templo (desde marzo de 2009, Basílica), que a lo largo de siglo y medio ha sufrido profundas trasformaciones. La música y los bailes de la región leonesa no podían faltar en la Romería: dulzaina, tamboril, gaita y cantos autóctonos de los distintos pueblos de la provincia, amenizaban aquellas horas de asueto tras los actos religiosos.

Pasando el tiempo, surgen nuevas tradiciones como el "desfile de carros". Al mencionado "carro de la Virgen" que se trasladaba desde la ciudad de León al Santuario (6 km.), se le unieron los carros de los pueblos de los alrededores, que se engalanaban extraordinariamente para rivalizar entre ellos en colorido y originalidad.

En la actualidad los "carros" ya no se acercan al Santuario de la Virgen del Camino y, únicamente, desfilan por la ciudad, que cada vez va tomando más protagonismo en la Romería, programándose más actividades lúdicas: exposiciones de artesanía, mercados, festival de órgano, teatro, corros de lucha leonesa, concentración de pendones, la pugna dialéctica del Foro u Oferta y las Cantaderas (tradiciones de las que hablaremos en otra entrada), etc.

El fervor popular por aquel obispo y Santo leonés de hace más de 1000 años ha perdido fuerza. Sin embargo, San Froilán está presente estos días en las calles leonesas, si bien su fiesta ha tomado otro cariz, convirtiéndose en una festividad en la que se recuerda al Santo a través de espectáculos y "puchero": rosquillas, chorizo, avellanas, picadillo y la espectacular morcilla leonesa, pleitean con las celebraciones religiosas.


- Puerta lateral del Santuario de la Virgen del Camino. Obra de José María Subirach. 
- Monumento en Regueiro dos Hortos (Lugo).
- Lugo. Puente sobre el Miño en la antigua carretera a Santiago.
- Impronta sigilar sudario de San Froilán del obispo de León J. Albertino que autentificaba los restos del Santo, s, XII. Catedral Sta. María de León. (Fotoa  exposición "San Froilán y su tiempo", 2005).
- Ermitas sobre las cuevas de Ruitelán y Valdorria (León).
- Imagen San Froilán, obra del platero Rebollo, s, XVIII. Catedral Sta. María de León. (Fotografía exposición "San Froilán y su tiempo", 2005).
- Arca de madera y plata. Contiene los restos de San Froilán. Altar Mayor Catedral de Sta. María, León.
- Distintas etapas del Santuario de la Virgen del Camino (León).
- Morcilla tradicional leonesa.
- Para conocer más: "Siguiendo las Huellas de San Froilán" , Julio de Prado. Edit. S. Esteban, 1994. Salamanca.



martes, 11 de septiembre de 2018

EL país de NUNCA JAMÁS


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El escritor escocés J.M. Barrie autor de la conocida novela de fantasía titulada Peter Pan, describe en ella una isla ilusoria a la que llama NUNCA JAMÁS.

En esta exótica y lejana isla se asienta un país en donde los niños no crecen, pasan la mayor parte del tiempo viviendo aventuras, en diversión permanente y continua, sin ninguna ley, regla, normativa ni responsabilidad. Se conocen como NIÑOS PERD14736084096219IDOS y son liderados y comandados por un aventurero ambicioso y trotamundos que en la obra se llama Peter Pan.

Los habitantes de la isla del país de NUNCA JAMÁS (Neverland) son muy variopintos. Los hay que son piratas, otros hadas, indios, sirenas … pero también existen un montón de criaturas temibles residentes en los mares y en las selvas y, desde hace ya algunos años, han llegado a ese país de fantasía imponiendo su presencia desmedida los aterradores nazicatalufos, también llamados hombres-mentira. (1)

En el mundo de los catalufos todo es una gran mentira e invento, pura fantasía: su dialecto, su baile, su arquitectura, su historia …  y también su “diada”, en la que celebran "su derrota" en 1714 ¿?. Esta falsa celebración se fundamenta en hechos tergiversados, bases históricas imaginarias y “patriotas” inexistentes, como la existencia del "valiente" Casanova o el General Moragues, declarado “defensor de la libertad de la nación catalana”, cuando simplemente es considerado un traidor y mediocre militar, defensor de la causa austracista frente a la borbónica, que nada sabía ni conocía de “causas catalanas” (fuentes de los propios historiadores catalanes: http://www.racocatala.cat/forums/fil/148583/ja-fora-hora-desmitificar-puto-traidor-general-moragues).

Imagen de Foro España

La verdad realmente es otra. Fue la oligarquía soberbia, ambiciosa e ignorante de Barcelona la que decidió entrar en la guerra únicamente para conseguir beneficios territoriales y económicos (¿os suena?). Gracias a la decisión de sus “dirigentes”, Cataluña fue arrasada y convertida en un campo de batalla durante 10 años, simplemente con la esperanza de poder conseguir para su único beneficio alguna merceIMG-20170831-WA0028d en el caso de que triunfara el pretendiente austriaco. En la actualidad, los herederos de aquella fatal decisión, “niegan” lo ocurrido y lo trasforman en su “fiesta nacional”, invalidando y trasformando la verdad del suceso.

Aquella fue una guerra de Sucesión (no secesión, como aseguran), donde los vencedores borbónicos tenían catalanes en sus filas y los defensores de Barcelona luchaban por “nosotros y por toda la nación española” y, según el manifiesto leído al pueblo barcelonés en aquellos trágicos días, con el fin de: “salvar la libertad del Principado y de toda España; evitar la esclavitud que espera a los catalanes y al resto de españoles bajo el dominio francés; derramar la sangre gloriosamente por su rey, por su honor, por la patria y por la libertad de toda España”.

Pero hay más. En todas las reuniones o manifestaciones que celebran estos personajes no puede faltar para refrendar sus actos, la presencia solemne y campanuda de otra atrocidad histórica: su himno.

Cuando se interpreta, da la sensación de ser un cántico milenario de tradición ancestral, de música y letra inspirada en la comunión milenaria de una sociedad, pero ese "himno" alienta nuevas mentiras. Esa canción a la que recurren con frecuencia para demostrar su unión, su supremacía, su prepotencia y la imagen de un sentir patrimonial de super-sociedad es, como no podía ser menos, un auténtico refrito histórico-musical.

A finales del siglo XIX Cataluña no tenía una musiquita-sentimental con la que identificarse. Francisco Alió, un compositor barcelonés inmerso en el movimiento que iniciaba la invención de una nación, se propuso crear una “canción nacional”. En 1896 compone “Los Segadores”, que en su primera estrofa decía: “Cataluña, gran condado …” (“Catalunya, comtat gran …”), que como vemos no tiene nada que ver con la actual letra.

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Para componer aquella canción el señor Alió se basó en un texto anónimo que relataba los hechos de 1640 (El Corpus de sangre), al que añadió una melodía popular de carácter erótico titulada “Los tres segadores” (Els tres garberets). A la letra también le agregó el conocido y sangriento estribillo: “Bon cop de falç..." (Buen golpe de hoz…), que no estaba en el texto original. Resultado: una mezcolanza y revoltillo de temas e innovaciones.

Señalar que aquella revuelta conocida como “de los segadores”, no tuvo nada que ver con ninguna aspiración soberanista (NUEVA MENTIRA), sino todo lo contrario. Se trató de una revuelta popular que pretendía conseguir la libertad, mantener las tradiciones, la religiosidad y el compromiso con España y con su rey, en contra de la clase poderosa.

Pero volvamos al cantito. Un poeta anarquista llamado Emilio Guanyavents completó el embrollo pocos años después. Cambió en parte la letra de la canción, que ahora comenzará como: “Cataluña triunfante…” (“Catalunya, triomfant…”), en vez de “Cataluña, gran condado …”. El texto fue el ganador de un concurso convocado en 1899 por la Unión Catalanista, para premiar: “la mejor composición en verso que, simbolizando en valientes estrofas las aspiraciones nacionalistas de Cataluña, se adapte bien a la melodía popular conocida con el nombre de Los Segadores”, transmitiendo “los deseos que siente Cataluña de reconquistar su personalidad perdida y que con su esfuerzo la libren del yugo que hoy sufre” .


                                      Ein K'Eloheinu - No hay como nuestro Dios - Eyal Bitton

Esta es la historia de esta canción que se interpreta con gran solemnidad, como si fuera el canto patrimonial y ancestral de la sociedad catalana. Pero solo es un cóctel, un popurrí, un amasijo de música y letra, basado en una letrilla multitrasformada y en una melodía erótico-popular.

Pero hay más. Durante buena parte del siglo pasado, Los Segadores no fue aceptado plenamente como himno por el catalanismo y se buscaron otras alternativas, como el “Canto de la señera”, “Canto del pueblo” o la conocida sardana “La Santa Espina”. Durante la transición se recuperó la cancioncita y, con el restablecimiento de la Generalidad, “Los Segadores” se convirtió en el himno autonómico, oficializándose en 1993. En 2006 se definió como símbolo nacional ¿?

Como remate hay que añadir, que en el año 2013 se descubrió que la melodía del himno podría haber sido copiada (nada de extrañar, ¿verdad?) de un himno religioso judío llamado “Ein K´Eloheinu("No hay nadie como nuestro Dios"), que data del siglo XV y se canta al final del shacharit (oración matinal judía), y que a veces también se entona al final del shabbat o de otras festividades religiosas (el parecido resulta asombroso - PLAY para reproducir).

Es el país de NUNCA JAMÁS, es parte de una sociedad aducida y enferma que vive y se nutre, ya durante décadas, de copias, cambios, plagios, ficciones, quimeras e invenciones. En resumen, de la mentira.

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(1) Según Pío Moa: “Catalufo” es un término despectivo aplicado no a los catalanes, sino a los nacionalistas, similar al de “charnego” con que los catalufos designan al oriundo de otras regiones. Con una diferencia: la voz charnego rebaja a alguien por el mero hecho de haber nacido en otro lugar, mientras que catalufo desprecia a quienes piensan y actúan de modo muy ofensivo para el resto de los españoles.




viernes, 31 de agosto de 2018

Torío: en busca del fuego

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Un paseo por la orilla del Torío permite observar un paisaje portentoso a pocos kilómetros del centro de la ciudad, hacia el este, en la zona conocida como La Candamia. Es el reino del Monte Áureo medieval, formado por las enormes cárcavas arcillosas que ocupan la margen izquierda del río, ofreciendo un panorama espectacular cuando las ilumina el sol del atardecer (Leer el espléndido artículo de Miguel Ángel González en su blog: https://asturiense.blogspot.com/2011/09/el-monte-sagrado-de-la-candamia.html).

Allí, aparte de los habitantes acuáticos del rio como el barbo, cangrejo y hasta una especie de nutria, son los chopos y sauces los protagonistas autóctonos del paisaje, aunque no faltan acacias, álamos blancos, abedules, fresnos y alisios que comparten espacio con gran cantidad de especies arbustivas como la zarzamora, jaras, piornos y rosales silvestres.

Una parada a orilla del rio, bajo las impresionantes cárcavas, pueden observarse sin dificultad, sobrevolando la superficie del agua y la planicie de cantos rodados que florecen sobre las aguas en época de estío, abundantes mirlos y córvidos y, con suerte, se avistará alguna ave acuática como la focha común o la polla de agua.

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Los márgenes de la ahora escasa corriente, es el hábitat también de anfibios, pequeños reptiles y mamíferos y, como no, de múltiples insectos entre los que sobresalen la reina: la mariposa, símbolo universal de transformación y evolución en la vida. No es común poder fotografiar a la bellísima “laurel menor”, con sus vistosas alas anaranjadas moteadas de marrón, en pleno apareamiento, uniendo sus abdómenes mientras miran en dirección contraria.

Pero para nuestra sorpresa, a escasos metros del rio, encontramos varios ejemplares del hongo yesca (polyporus fomentarius), también conocido como hongo pezuña de caballo u hongo del hombre de hielo. Se trata de un hongo parásito de grandes dimensiones con forma de pata o casco de caballo y que varía su color del negro al gris claro. Infecta distintas especies de árboles y es capaz de sobrevivir una vez que el árbol ha muerto.
  
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Los ejemplares que encontramos se hallaban tanto en árboles aun vivos, como en tocones ya quemados y en descomposición, lo que demuestra su enérgica supervivencia y su fama de descomponedor de la madera.

Aunque es comestible, desde la Prehistoria era muy estimando y se recolectaba como portador del apreciado amadou, sustancia que se encuentra bajo la piel externa del hongo y por encima de sus poros. Esta sustancia es esponjosa e inflamable por lo que era utilizada por el hombre como yesca, ya que cualquier chispa sobre ella prendía fuego al instante. De ahí su denominación de hongo de yesca y su importancia durante miles y miles de años en nuestra evolución.

El control de fuego y, por supuesto, la claridad, la luz y el calor que genera origina un gran cambio en el comportamiento de la especie humana. No solo les producía luz y calor, sino que evitaba el ataque de animales, ofreciendo una poderosa arma de defensa, pero también de ataque.

Fuego

Pero además al tratar los alimentos con el fuego, al descubrir la cocción, se favorece la absorción de más calorías lo que según investigadores implicaría un aumento paulatino de la capacidad cerebral.

En 1982 se cb236d0ae537b120f242baa08eb007e14oncede el Oscar al mejor maquillaje a una película ya mítica, “La guerra del fuego” (en español: En busca del fuego.). Asimismo, en ese mismo año, dicha cinta obtiene el Globo de Oro a la mejor película extranjera (franco-canadiense), el premio BAFTA al mejor maquillaje y peluquería y el premio César a la mejor película y mejor director.

Se trata de una curiosa e interesante cinta ambientada en la Prehistoria, hace unos 70.000 años, cuando en la vieja Europa convivían con los primeros neandertales diversas y amenazantes especies de animales pero también de homínidos. En la película se cuenta la peripecia de un pequeño clan de neandertales que dependen para sobrevivir del fuego que consiguen mantener, pero que no saben producir. Pierden la única fogata que sostiene el clan tras el sangriento ataque de una horda simiesca. Sin el fuego, se sienten tan vulnerables y desvalidos que deciden enviar a tres integrantes jóvenes del grupo en busca de una llama salvadora, de una nueva fuente de fuego.

El uso cotidiano de este hongo como yesca como utensilio para encender fuego, queda demostrado tras el hallazgo fortuito del conocido Hombre de Ötzi, el hombre de hielo, que falleció hace más de 5000 años (plena edad del cobre). La momia fue descubierta en 1991 por dos alpinistas alemanes a 3000 m. de altura entre Austria e Italia, siendo la momia más antigua de Europa.

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Entre sus varias pertenencias cargaba un cinturón en el que portaba, entre otras cosas, un hongo de yesca, además de pedernal y pirita, utensilios con lo que haría saltar facilmente la chispa sobre la yesca. Este hombre poseía todo el equipo necesario para poder encender fuego en cualquier momento y lugar.

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Francisco Miguel Museo


- Fotos Ötzi: Francesco Bravo y Fco. Merino Laguna



sábado, 2 de junio de 2018

Elogio de España: "Códice 22 Misceláneo" Catedral de León.

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En el "Catálogo de los Códices y Documentos de la Catedral de León", obra editada en 1919 y cuyo autor es el padre Zacarías García Villada, se muestra el trabajo realizado por el autor ante los numerosos legajos que se encontraban repartidos por diferentes dependencias de la Catedral leonesa (https://bibliotecadigital.jcyl.es/es/catalogo_imagenes) .

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Zacarías García Villada
Dicha publicación refleja el arduo trabajo de reorganización en un único archivo, realizándose para ello cuatro tareas imprescindibles: clasificación, numeración, colocación y catalogación de todos los documentos, distinguiendo entre Biblioteca y Archivo, siendo la Biblioteca el lugar donde se custodian los códices y el Archivo donde se clasifican y guardan los documentos.

En esta primera clasificación de Zacarías G. Villada se fija la existencia de 53 códices (libros manuscritos con gran importancia literaria o histórica). Sin embargo, en 1982 bajo la dirección técnica José María Fernández Catón, da comienzo la definitiva y actual realización del proyecto de catalogación y edición crítica de toda la documentación del Archivo de la Catedral de León, que abarca desde el año 775 al 1900 (“Colección Documental del Archivo de la Catedral de León –CDACL-“).

A título de curiosidad, Zacarías G. Villada considera en su obra que la Biblioteca de la Catedral de León comenzó a formarse en el s. IX, concretamente en el año 860, en el que el rey Ordoño I concede al obispo leonés Fruminio I y demás monjes de Santa María y San Cipriano, varias posesiones sagradas en Asturias, entre las que se hallaban los libros existentes en las iglesias de Santa Eulalia, Santa María y el Monasterio de San Martín. Según datos de la web de la Catedral de León, estos comprendían: “…una Biblia, siete libros místicos, un leccionario, dos oracionales, un misal, un ritual, uno de la vida de los santos, un evangeliario y un salterio”, aparte de los que deteriorados y dispersos que se repararon y “cuyo número es infinito”.

Cód. 22. fol. 90
Cód. 22. fol. 90
"Catálogo de los Códices y Documentos de la Catedral de León". Zacarías G. Villada
Actualmente existen en la Catedral 88 códices, todos ellos auténticas joyas por su contenido, por la fecha de realización y por sus miniaturas. No hablaremos de las grandes “estrellas” de estas obras, pero sí de uno de los más interesantes: el denominado Códice 22 Misceláneo del año 839, escrito en letra minúscula visigótica, con 158 hojas a dos columnas y encuadernado en madera forrada de cuero.

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Archivo Catedral de León
Se estima que este Códice pudo ser escrito en el cercano Monasterio de San Cosme y San Damián a orillas del Torío o venir directamente desde Andalucía, ya que dicho monasterio fue fundado por monjes mozárabes. El Códice agrupa una miscelánea de varios relatos: texto del Concilio celebrado en Córdoba en el 839, el epistolario de San Braulio (obispo de Zaragoza y discípulo de Isidoro de Sevilla), las actas del proceso de los obispos Marciano y Habencio en el sínodo VI de Toledo y otros fragmentos sin identificar.

Pero, sobre todo, contiene el tema que ocupa esta entrada: el prólogo de la obra Historia de regibus Gothorum, Vandalorum et Suevorum, denominado Laus Hispaniae (Elogio de España), obra realizada en el 624 por San Isidoro, arzobispo de Sevilla, hijo de padre hispanorromano y de madre goda, cuyos restos se encuentran en la Basílica de San Isidoro de León desde 1063.

Descubrimiento y traslado del cuerpo incorrupto de San Isidoro. (Lienzo del monasterio de San Isidoro del Campo, Santiponce, Sevilla.)
Este texto, como hemos señalado, forma parte del Códice 22 Misceláneo de la Catedral de León, siendo único en España, aunque, algo deteriorado, existe uno similar en la Real Academia de la Historia.

El prólogo del Obispo sevillano, eleva a España a la Primera Nación de Occidente. San Isidoro de Sevilla que vivió a caballo entre los siglos VI-VII, fue escritor prolífico y un infatigable compilador y recopilador. Compuso numerosos trabajos históricos y litúrgicos, tratados de astronomía y geografía, diálogos,enciclopedias, biografías de personas ilustres, textos teológicos y eclesiásticos, ensayos  sobre el Antiguo y Nuevo Testamento, teorías sobre la música, etc. En ese prólogo, deja claro cuál es el germen de la “identidad española”, actualmente tan discutida por ciertas sociedades que, inexplicablemente, son consideradas a principios del siglo XX como “históricas” ¿?, siendo claramente las que menos bagaje histórico poseen.

Samuel Rubio, canónigo de la Catedral de León, manipula el códice en la vitrina del museo.
Samuel Rubio en el Archivo. El País/2010
La pequeña exposición de San Isidoro, su Laus Hispaniae, viene a confirmar que desde la antigüedad la totalidad de la Península tiene un claro concepto de unidad. Esto Se evidencia claramente en la denominada Era Hispánica

A pesar de que los territorios cántabros y astures todavía no habían sido dominados, en el año 38 aC. el emperador Augusto declara la anexión definitiva de la Península Ibérica al Imperio Romano. Esta no es una fecha más de un decreto. Este momento será para todos los habitantes de la Península Ibérica un nexo común de identidad. Tanto es así, que en el s.III dC., esta fecha se emplea como referencia para datar los epígrafes y documentos peninsulares sustituyendo o completando la que hasta el momento se venía citando en ellos: o la fecha consular correspondiente o la fecha de la fundación de Roma.

La Era Hispánica resulta una seña de afinidad para todos los pueblos de la Península sin excepción, que se consideran, a pesar de sus diferencias, integrantes y poseedores de un mismo destino. Esta datación diferenciada en Hispania está tan arraigada en el pueblo, que los visigodos la asimilan y trasmiten a su vez a los reinos cristianos que surgen tras la invasión musulmana. En algunos casos permanecerá hasta el s. XV, si bien, desde el XII, se irá paulatinamente sustituyendo por el computo cristiano (-38 años).

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San Isidoro. Murillo
Reproducimos el texto al que nos referimos incluido en el Códice 22 Misceláneo de la Catedral de León, siguiendo el artículo del profesor José Jiménez Delgado de la Universidad Pontificia de :


INCIPIT DE LAUDE ISPANIE

Fol. 30 r. a.

1] Omnium terrarum/que sunt ab occiduo / usque ad Indos
pulcerrima es. / O sacra semperque felix prin/cipium1 gentiumque
| mater Spania: I Iure tu nunc omnium /

Col. b.

regina, prouinciarum / a qua hoccasus- tan/tum sed etiam orlens /
lumina mutuat. / Tu decus adque2 ornamentum / orbis inlustrior
portio | terre. In qua gaudet / multum hac3 largiter / floret getice
gentis glorio/sa fecunditas.

2] Meríto / et4 omnium ubertate gig/nentium indulgentior /
natura ditabit5. / Tu uacis opima. Uuis / proflua. Messtt>us lata". /
Segete uestiris. Oleis in/umbraris uite pretexeris. / Tu florulenta
campis | monttt>us frondea7, piscosa / litortt>us. Tu sub mundi /
plaga gratissima sita / nec estiuo solis ardore / torreris, nec glaciali
rigore / tauescis, Sets temperata / celi zona precinta zepheris
/ felitíbus enutriris. Quid/quid enim arua fecundum / quid-
qulã metalki / pretiosiim quidquid / animantia pulcrum / et
utile /erunt parturis. /

Fol. 30 v. a.

Nec illis arnnibus postaben/dam" gwos clara specio/sorum gregnm
fama / nóbüttat.
3] Tibi cedat"> / Alfeus equis, Clitumnus / armentis. Quam "
uo/lucres per spatia / phisea quadrigas olim/phcis1' sacer palmis
/ Alfeus exerceat et in / gentes Clitumnus iu/bencos™ capitolinis
olim / inmoUiuerit uictimis! / Tu nec esurie " saltus |
uberior pabulorum requi/ris nec lacus Molocri16 / palmarum plenas
miraris nec equorum / cursu tuorum Eleis / curribus inuideris."
/ Tu superfluis17 fecunda / fluminibus tu aurifluis / fulua
torrentibus: / Tu fonsl!i equi genitor tibi / uellera indigenis fucata
/ coccineis19 ad rubores / tyrios inardescunt : / Tibi fulgurans
inter obs/cura penitorum montlum / lapis iubare contiguo /
uicinis solis2" accenditur,

Col. b.

4] Alurnnis igitur et gem/mis diues et purpuris / rectoribusque
pariter et / dotibus impiorum"1 fertüis /, Sic opulenta es
principibus / ornandis ut beata pa/ríendis. Iure itaque iam /
pridem te aurea Roma / caput gentium con/cupibit. Licet et
te- / sibimet eadem romulea /uirtus primum uictrix / spo.nderit.
i;< Denuo / tamen gotorum flo/rentissima uirtus24 / post multiplices
in | urbe25 uictorias certa/tim rapuit et ama/bit28, fruiturque
hac/tenus inter regias I infolas2" et opes largas / imperii
felicitate secura.

Transcripción

"Eres, oh España, la más hermosa de todas las tierras que se extienden del Occidente a la India; tierra bendita y siempre feliz en tus príncipes, madre de muchos pueblos. Eres con pleno derecho la reina de todas las provincias, pues de ti reciben luz el Oriente y el Occidente. Tú, honra y prez de todo el Orbe; tú, la porción más ilustre del globo. En tu suelo campea alegre y florece con exuberancia la fecundidad gloriosa del pueblo godo.
La pródiga naturaleza te ha dotado de toda clase de frutos. 

Eres rica
en vacas, llena de fuerza, alegre en mieses. Te vistes con espigas, recibes sombra de olivos, te ciñes con vides. Eres florida en tus campos, frondosa en tus montes, llena de pesca en tus playas. No hay en el mundo región mejor situada que tú; ni te tuesta de ardor el sol estivo, ni llega a aterirte el rigor del invierno, sino que, circundada por ambiente templado, eres con blandos céfiros regalada. Cuanto hay, pues, de fecundo en los campos, de precioso en los metales, de hermoso y útil en los animales, lo produces tú. Tus ríos no van en zaga a los más famosos del orbe habitado.

Ni Alfeo iguala tus caballos, ni Clitumno tus boyadas; aunque el sagrado Alfeo, coronado de olímpicas palmas, dirija por los espacios sus veloces cuadrigas, y aunque Clitumno inmolara antiguamente en víctima capitolina, ingentes becerros. No ambicionas los espesos bosques de Etruria, ni admiras los plantíos de palmas de Holorco, ni envidias los carros alados, confiada en tus corceles. Eres fecunda por tus ríos; y graciosamente amarilla por tus torrentes auríferos, fuente de hermosa raza caballar. Tus vellones purpúreos dejan ruborizados a los de Tiro. En el interior de tus montes fulgura la piedra brillante, de jaspe y mármol, émula de los vivos colores del sol vecino.

Eres, pues, Oh, España, rica de hombres y de piedras preciosas y púrpura, abundante en gobernadores y hombres de Estado; tan opulenta en la educación de los príncipes, como bien dada en producirlos. Con razón puso en ti los ojos Roma, la cabeza del orbe; y aunque el valor romano vencedor, se desposó contigo, al fin el floreciente pueblo de los godos, después de haberte alcanzado, te arrebató y te armó, y goza de ti lleno de felicidad entre las regias ínfulas y en medio de abundantes riquezas.

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