Alonso de Santa Cruz en su Crónica del Emperador Carlos V, describe de esta manera a Isabel de Portugal, primera y única esposa del Emperador:
Era
Físicamente se la describe como alta, de cuerpo esbelto y caminar elegante. El cabello largo y castaño claro; ojos grandes y negros, dulces y lánguidos, labios delgados, la piel blanca como el alabastro, y manos finas con largos dedos. Por sus cualidades morales fue considerada como la mejor candidata para ser la esposa del Emperador Carlos, y por su belleza, como una de las mujeres más hermosas de la época.
Isabel de Avis y Trastámara, hija de Manuel I de Portugal y María de Castilla, abandona Lisboa el 30 de enero de 1526 con veintidós años de edad, para casarse con Carlos I de España, tras firmar en octubre de 1525 las oportunas capitulaciones matrimoniales en Torres Novas y Toledo.
En la frontera, a orillas del río Caya, cerca de la ciudad de Badajoz, esperaba la comitiva española que cubre todo el horizonte. Los nobles españoles designados acudieron con su propio séquito de lacayos y pajes, que destacaban por sus galas de llamativos colores distintivos de cada casa. Detrás, un imponente ejército formado para la ocasión, una impresionante demostración de poder preparada por el novio para i
mpresionar a su bella y futura esposa, que en opinión de algunos, sería suficiente para emprender la conquista del reino vecino. Entre la fuerza armada, cien alabarderos a caballo que en lo sucesivo formarán
El cortejo imperial llegó a Sevilla el 3 de marzo de aquel 1526, lugar donde se iba a celebrar la boda. Carlos no llegaría hasta el día 10, siendo recibido por la impaciente novia en la escalinata principal de los Alcázares sevillanos.
Al verse por primera vez, debieron quedar tan impresionados uno de otro que decidieron casarse ese mismo día, sin aguardar más tiempo que el necesario para cambiarse de ropa. A las 12 de la noche, en una ceremonia discreta, casi privada, en presencia sólo de algunos Grandes y personalidades relevantes, Carlos e Isabel se casaron en la sala de la Media Naranja, hoy Salón de Embajadores
La pareja disfrutó de la hermosa primavera sevillana, pero en el mes de mayo, cuando el calor comenzó a resultar molesto, se trasladaron a Granada, en donde continuaron su luna de miel entre los muros de 
El apasionado romance vivido entre el mágico entorno de las fuentes y jardines del palacio nazarí, fue motivo de inspiración para muchos de los poetas de la corte, que gozaban y obtenían de Isabel el beneficio y la protección de una reina enamorada, y profundamente aficionada a la poesía.
A pesar de las ausencias obligadas de Carlos, el matrimonio mostró en todo momento una excelente armonía a lo largo de los años. Isabel tuvo seis hijos (solo tres sobrevivieron), falleciendo en el parto del séptimo, en
Carlos no se volverá a casar. Desesperado, se encierra durante dos meses en el monasterio toledano de Santa María de la Silsa, mientras encarga el traslado del cuerpo de
El 16 de mayo de 1539 en la Catedral de Granada, con objeto de cubrir las formalidades de la identificación, al abrir el féretro y retirar el velo que cubría la cara de
que los restos, ya putrefactos, eran casi irreconocibles. Se dice que Francisco de Borja quedó tan impresionado del aspecto de Isabel, que le hizo decir: “No puedo jurar que esta sea la Emperatriz, pero si juro que fue su cadáver el que aquí se puso", para añadir, "No volveré a servir a quien se pueda morir”. Con el tiempo y una vez viudo, ingresó en
Isabel de Portugal ha pasado a
Durante su estancia en el palacio granadino, en plena luna de miel, Carlos entregó a Isabel como promesa de amor el primer clavel, una flor importada de Oriente conocida como flor persa, inédita en España, y que entusiasmó y deleitó a
Con el tiempo, el clavel, que fue denominado por los griegos “la flor del dios” o la “flor de flores”, y la “flor de Júpiter” por los romanos, se diseminó por toda
Por su reciente cumpleaños ...
(1) Su primogénito Felipe II, trasladará el cuerpo al Escorial.
Isabel de Portugal. Tiziano.
Carlos V e Isabel de Portugal. Tiziano
Salón de Embajadores. Reales Alcázares de Sevilla.
Atardecer en la Alhambra.
Francisco de Borja y Aragón ante el féretro de Doña Isabel de Portugal. José Moreno Carbonero.
Francisco de Borja ante el cadáver corrupto de Isabel de Portugal. Jean-Paul Laurens.
Torre de Comares y Peinador de la Reina. La Alhambra (La Roja).
Claveles.































